FRAGON

Se alborota el avispero en el escenario político nacional. Y no es para menos. El INE ya inició los preparativos rumbo al 6 de junio de 2021. Se renovará el Congreso de la Unión que es el órgano depositario del poder legislativo federal en México. Ojo: 500 curules estarán en juego. Aquí, destaca la reelección de los diputados federales en turno. Es una opción que tienen gracias a una bendita reforma diseñada en el 2014.

El botín no para ahí. También, se disputarán 15 gubernaturas; la renovación de 30 congresos locales; y mil 926 alcaldes serán votados en 30 entidades… En resumen, se elegirán 21 mil 368 funcionarios públicos. Consecuentemente, se empezaron a consumar alianzas entre partidos políticos. Nada sorprende. Todo se vale.

Y en este contexto, el bullicio político en Hidalgo no es la excepción. En esta entidad federativa se elegirán a 30 legisladores locales y 7 diputados federales (sin contar a los plurinominales). En la política existe un epígrafe añejo: se muere, se sepulta, se veta y hasta se reviven a los funcionarios.

VISTA: Los morenistas hidalguenses están divididos. Los panistas, más que indiferentes con la mayoría del electorado. Los independientes, nomás no cuajan. Los perredistas medio volvieron a convencer. Los priistas resucitaron con vigor, fueron sorpresa en las recientes elecciones de alcaldes. Aunque el triunfo de algunas presidencias municipales fue cuestionado, sus estrategias imperaron. Son viejos lobos de mar en este tema.

Lógico que el resurgimiento del PRI en Hidalgo tuvo eco entre los funcionarios. Las comilonas, los regalos, las reuniones no públicas, los mensajes con tufo de pleitesía, los regalitos, la oferta de gestión social, las sonrisas (algunas fingidas), las promesas (algunas no cumplidas) son el concierto político de las y los suspirantes.

A lo anterior, hay que agregarle la pasarela por los medios de comunicación y el uso incansable de las redes sociales. Amén de diseñar estrategias de la agenda setting (la influencia e impacto en medios). Tampoco se debe desoír el golpeteo interno. Éste, recrudecerá conforme se acerquen los destapes. Y su punto crucial detonará a la hora del palomazo, del visto bueno.

Por lo tanto, la inquietud ya permea. Las columnas políticas son el gusto predilecto para hacerse notar, resaltar… Perfecto acopio de subliminales misivas. Lamentablemente, pululan las figuras públicas hidalguenses que carecen de efectivos asesores en imagen, prensa y, sobre todo, relaciones públicas. Ese es su talón de Aquiles.

Bueno. Y la danza de los nombres de las y los posibles, comienza a desfilar. Por el tricolor, la lista es amplia. Algunos, sin las mínimas posibilidades como Atilano Rodolfo Rodríguez Pérez, titular de la Secretaría de Educación Pública, quien se caracteriza por su pobre desempeño en esta dependencia. Continuará…