- La tarifa eléctrica doméstica cumplió 16 meses consecutivos de incrementos por encima de la inflación general, de acuerdo con datos proporcionados por la Comisión Federal de Electricidad
- Este fenómeno ha generado preocupación entre los consumidores y expertos en economía, quienes advierten sobre las implicaciones
María Escalante García
En junio de 2024, la tarifa eléctrica doméstica cumplió 16 meses consecutivos de incrementos por encima de la inflación general, de acuerdo con datos proporcionados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este fenómeno ha generado preocupación entre los consumidores y expertos en economía, quienes advierten sobre las implicaciones que esto tiene tanto en los hogares como en la economía del país.
Desde principios de 2023, los precios de la electricidad en el sector doméstico han mostrado una tendencia alcista constante. En particular, en junio de 2024, se registró un aumento significativo en comparación con la inflación general, la cual había mantenido un comportamiento más moderado. Mientras que la inflación general se ha estabilizado en torno a niveles más bajos debido a la moderación de los precios en ciertos productos y servicios, la tarifa eléctrica sigue siendo un rubro que continúa presionando los bolsillos de las familias mexicanas.
El encarecimiento sostenido de la electricidad tiene efectos profundos en la economía doméstica. Para muchas familias, el costo de la electricidad representa un gasto fijo importante dentro del presupuesto mensual. En este sentido, el alza de las tarifas no solo afecta el poder adquisitivo, sino que también impacta en el consumo de otros bienes y servicios.
Por otro lado, expertos señalan que este aumento persistente en la tarifa eléctrica podría generar un efecto dominó en otros sectores de la economía. Las pequeñas y medianas empresas, que dependen del suministro eléctrico para operar, también ven incrementados sus costos, lo que eventualmente podría trasladarse a los precios finales de sus productos o servicios, afectando a los consumidores en general.
Diversos factores han influido en el incremento de las tarifas eléctricas. Uno de los más relevantes ha sido el aumento en los costos de generación y distribución de energía. Las fuentes de energía no renovable, como el gas natural, han experimentado fluctuaciones en sus precios internacionales, lo que se refleja en las tarifas eléctricas. Además, la CFE ha enfrentado presiones para mejorar su infraestructura y mantener el servicio, lo que también ha impactado en los costos operativos.
Otro aspecto a considerar es la demanda creciente de electricidad, tanto en el ámbito doméstico como industrial, lo que ha llevado a una mayor presión sobre el sistema eléctrico nacional.
El panorama de cara a los próximos meses es incierto. Aunque algunos analistas confían en que las medidas de austeridad y la búsqueda de alternativas energéticas puedan reducir la presión sobre las tarifas eléctricas, otros son más cautelosos. Sugieren que mientras no se solucionen los problemas estructurales del sector energético en México, como la dependencia de combustibles fósiles y la falta de inversión en energías limpias, es probable que el costo de la electricidad continúe siendo un factor de preocupación para las familias mexicanas.
En conclusión, el aumento sostenido de la tarifa eléctrica por encima de la inflación general en los últimos 16 meses ha generado un impacto considerable en los hogares y en la economía del país. Si bien la situación ha sido compleja, se requiere de acciones coordinadas entre el gobierno, la CFE y otros actores del sector energético para mitigar los efectos de este fenómeno y asegurar un acceso a la electricidad que sea sostenible y asequible para todos los mexicanos.
En junio de 2024, la tarifa doméstica de consumo básico registró un crecimiento anual de 6.2 por ciento, porcentaje por arriba de la inflación estimada para ese mes, que oscila el 5 por ciento anual (4.8 por ciento hasta la primera quincena de mayo).
La tarifa doméstica comenzó a superar a la inflación en marzo de 2023, cuando la CFE informó que el precio de la electricidad para los hogares aumentaría 7.3 por ciento en comparación del mismo mes del año anterior, mientras que la inflación general de precio se ubicó en 6.9 por ciento.
Posteriormente, la inflación comenzó a mostrar una tendencia a la baja, sin embargo, el costo de la tarifa doméstica mostró resistencia a disminuir.
De manera desagregada, se pudo observar que el mayor incremento para junio de 2024 se percibió en el consumo básico, ya que los consumidores deben pagar 1.035 pesos por cada uno de los primeros 75 kilowatts-hora consumidos, esto representó un incremento de 6.2 por ciento en comparación de junio del año pasado.
Además, esta es la primera vez que la tarifa 1 de consumo básico supera la barrera de un peso.
Respecto al consumo intermedio, los hogares deberán pagar 1.259 pesos por cada uno de los siguientes 65 kilowatt-hora, esto significó un alza de 6 por ciento a tasa anual.

