• López-Gatell, ha fallado en sus predicciones respecto al SARS-CoV-2 y el fin de la pandemia
  • IMSS reveló 957 muertes más que no habían sido registradas en datos oficiales

María Escalante García

Las cifras de muertos por SARS-CoV-2 continua en aumento, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, no ha logrado acertar en sus predicciones respecto a la pandemia, esto ha provocado una polémica ya que la Universidad Johns Hopkins mostró que México ocupa el séptimo lugar entre países con más muertos y el número 14 en contagios, contrario a esto López Obrador afirma que se ha logrado “domar la pandemia”.

Hace pocos días el IMSS reveló que 957 muertes por COVID-19 no habían sido registradas debido a que no se había digitalizado el certificado de defunción. En conferencia, Víctor Hugo Borja, director de prestaciones médicas, mencionó que estos decesos se están agregando al acumulado de defunciones que tiene el gobierno federal.

“Estas defunciones no estaban registradas debido a que no estaba digitalizado el certificado de defunción”, mencionó Borja Aburto y agregó que en ninguna parte del mundo el registro de muertes ocurre en tiempo real.

Detalló que cuando una muerte ocurre sin antecedente de prueba diagnóstica de COVID19, el caso se debe analizar en un comité de expertos que elabora una dictaminación. Estos fallecimientos sin prueba llegan a ocurrir en casa, un traslado o también en unidades médicas.

Las muertes adicionales se ubicaron al hacer una comparación entre el sistema automatizado de información del IMSS con el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Enfermedad Respiratoria Viral, que es sectorial (SISVER).

Dicha acción forma parte de un proceso de actualización, en el cual participaron epidemiólogos, además de personal que había sido contratado para la segunda semana nacional de salud que estaba programada para junio, pero se canceló por la emergencia sanitaria. Se trata de fallecimientos que ocurrieron en la última semana, pero también hay otra proporción que sucedió antes del 10 de junio, lo que se considera un rezago.

Borja Aburto indicó que durante la emergencia sanitaria por COVID-19 la institución mantiene su compromiso de mejorar continuamente los procesos de atención médica y vigilancia epidemiológica, destacando que se realizó un compromiso sectorial para mejorar la calidad de los registros y actualizar los datos relacionados con la pandemia.

Desfase en la CDMX

Un análisis de llamadas al 911 revelaría que en la Ciudad de México hay más personas fallecidas en sus casas que las registradas en el conteo oficial. Según la bitácora de llamadas hechas al teléfono de emergencias entre el 23 de marzo y el 27 de mayo pasado, mil 179 personas fallecieron en sus casas o en lugares distintos de un hospital, por causas relacionadas con coronavirus. El conteo de la Secretaría de Salud de la capital del país para ese mismo lapso fue de 329.

Los datos que reportó la Secretaría de Salud son únicamente de casos de muertes por COVID-19 que fueron confirmados mediante una prueba. No así los reportes al 911, que registra todas las muertes probablemente causadas por el SARS-CoV-2, aunque los infectados no tuvieran un diagnóstico al momento de morir.

El Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) aseguró que todas las llamadas fueron verdaderas, pues un servicio de atención acudió al lugar de los hechos y confirmó la emergencia reportada, aunque no la causa del deceso.

“Lo que llama la atención es por qué todas esas personas, que marcaron al 911, pidieron ayuda diciendo que era COVID-19. O lo sabían, o lo sospechaban, o les dijeron que era esa enfermedad, pero no les hicieron pruebas y los mandaron a su casa”, comentó el analista en políticas de salud, Xavier Tello, quien realizó una solicitud de información a la institución de emergencias del centro del país.

El número de muertes por coronavirus tanto en la CDMX como en el resto del país ha estado bajo el escrutinio público, luego que una serie de reportajes realizados por periodistas de México y del extranjero identificaran un subregistro.

Si quienes fallecen en sus domicilios, la vía pública o cualquier otro lugar fuera de un hospital no contaban con una prueba confirmatoria de COVID-19, entonces no ingresan automáticamente a las estadísticas oficiales, sino hasta que tiene un certificado donde se asienta que la causa de la muerte fue por coronavirus.

El recuento que maneja la Secretaría de Salud al recopilar los datos de las 32 entidades contempla a los fallecidos cuyos certificados asientan que la causa fue SARS-CoV-2. De los muertos hasta ahora en todo el país, cerca de 10 por ciento están catalogados como “ambulatorios”, pero diversos gobiernos estatales admiten que esas cifras no reflejan la realidad.

Nueva y peligrosa fase

La pandemia de coronavirus se está acelerando en una nueva y peligrosa fase, en la que particularmente América sufre lo peor, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS). La Organización informó que el jueves de la semana pasada, se registró una nueva marca de contagios diarios en el mundo, con 150 mil casos confirmados en una jornada, casi la mitad de ellos en el continente americano.

“El mundo está en una nueva y peligrosa fase. El virus se sigue propagando rápidamente, sigue siendo mortal y la mayoría de las personas siguen siendo susceptibles”, dijo el director general Tedros Adhanom Ghebreyesus en una sesión informativa virtual desde la sede de la OMS en Ginebra.

Más de 8.53 millones de personas han sido reportadas como infectadas por el nuevo coronavirus en el mundo y 456 mil 726 han muerto, según conteo de Universidad Johns Hopkins.

SARS-CoV-2 en números

Hasta el cierre de esta edición suman más de 8,4 millones de personas en todo el mundo contagiadas, y la cifra de decesos supera los 456 mil. México acumula 165 mil 455 casos y 19 mil 747 muertos.