• Pese a que AMLO prometió que no incrementaría deuda externa, esta aumentó en 3.3 puntos del PIB del 2019 a la fecha 
  • El gobierno federal afrontará, en 2023, el costo de la deuda pública más elevada de los últimos 27 años 

María Escalante García  

Pese a que Andrés Manuel López Obrador prometió durante su campaña en 2018 que la deuda externa de México no se incrementaría de llegar él a la presidencia esta aumentó en 3.3 puntos del PIB del 2019 a la fecha, por no haber un programa contracíclico de apoyos a la economía durante la pandemia ni en el trayecto a la recuperación, reveló información del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF). 

Según sus cálculos, la deuda general del sector público es equivalente a 38.6% del PIB mexicano, por arriba del 38.3% del Producto que se gestionó en el segundo trimestre del 2021 y lejos del 36.4% del PIB que representó en el mismo lapso del 2019. 

No obstante, al interior del “Global Debt Monitor”, que divulga trimestralmente la mayor asociación de instituciones financieras mundiales, se observa que la deuda que administra el gobierno mexicano compara favorablemente con la media que manejan los gobiernos del mundo, que representa 102.3% del PIB y también compara favorablemente con el promedio que administran las economías emergentes que es 65.6% del PIB. 

El analista soberano de la calificadora Moody´s para México, Renzo Merino, identificó como una fortaleza para la calificación del soberano su carga de deuda respecto de la que tienen otros países con la misma calificación de México, es decir, que están en el escalón “Baa1”, que es dos niveles arriba del grado de inversión. 

Pero matizó que esta fortaleza puede presentar ciertas complicaciones cuando el PIB se desacelera y al tomar en cuenta la carga de intereses. 

Deuda de corporativos 

La información desagregada del IIF para México muestra que la carga de deuda de los corporativos financieros se mantiene en desaceleración, pues al cierre del segundo trimestre del año representó 13.3% del PIB. El dato contrasta con 14.6% del PIB que promedió en el mismo lapso del 2021. 

Tal como sucede con la deuda de gobierno, la de corporativos financieros compara favorablemente con la media que administran los pares emergentes, que según el instituto está en 38.4% del PIB y con 84.7% del PIB que cargan a nivel mundial. 

Los datos del IIF muestran que los corporativos no financieros que operan en México, administran una deuda que equivale a 23.8% del PIB que también contrasta con la media de los emergentes que asciende a 101.6 por ciento. 

Según el instituto, las familias y hogares mexicanos que han acudido al endeudamiento gestionan pasivos por 15.5% del PIB al cierre del segundo trimestre, lo que muestra una moderación ligera desde el 15.75% del PIB que administraron en el mismo lapso del año pasado. 

Esta proporción de pasivos contrasta con 46.9% que administran en promedio los hogares de mercados emergentes. 

Costo elevado 

El gobierno federal afrontará, en 2023, el costo de la deuda pública más elevada de los últimos 27 años. 

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dio a conocer que, para hacerle honor a este compromiso financiero, se necesitarán destinar un billón 79 mil millones de pesos el próximo año. 

El monto que tendrá que desembolsarse hacia 2023 es equivalente a 3.4% del Producto Interno Bruto (PIB) una cantidad que no se veía desde 1996, cuando entonces representó 3.5%. 

Respecto a este año, que aún sigue en curso, el brinco es mayor, pues de acuerdo con la dependencia a cargo de Rogelio Ramírez de la O, la cifra constituye 2.7%. 

Para tener una dimensión de lo que significa el peso de este rubro, el billón 79 mil millones de pesos que deberán cargarse al costo financiero sirven para financiar 7.5 veces lo que se plantea gastar el próximo año en la construcción del Tren Maya (143 mil 073 millones de pesos) o 3.2 veces el programa estrella de Andrés Manuel López Obrador: Pensión para Adultos Mayores (335 mil 499 millones).