• En México se prevé que la pobreza aumentará en 1.3 puntos porcentuales para 2022, advirtió la Cepal
  • Sobre la economía, para México el organismo recortó la perspectiva de crecimiento para 2022 a un 1.7% desde un previo de 2.9 por ciento

María Escalante García  

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advirtió que los aumentos en la inflación y una incompleta recuperación de los mercados laborales frenará la lucha por el combate a la pobreza, pues en México se prevé que la pobreza aumentará en 1.3 puntos porcentuales para 2022.

“Si la inflación se mantiene en los niveles que hemos visto, llevaría a incrementos de la pobreza, un millón 600 mil personas que estarían en esta condición. En el escenario extremo es de casi 2.5 millones de personas que estarían en pobreza”, explicó Rolando Ocampo, director de la División de Estadísticas de la Cepal.

De acuerdo con el informe Repercusiones en América Latina y el Caribe de la guerra en Ucrania: ¿Cómo enfrentar esta nueva crisis?, México se ubicaría como el cuarto país de la región con la mayor tasa de pobreza en 2022, con un porcentaje de 36.2%, mayor a la tasa de 34.9% que se observó el año pasado.

Si se llega a un nivel aún mayor de inflación de lo estimado, de doble dígito, la pobreza en México podría llegar a 37.2% de la población, se detalla en el documento. Además de la nación mexicana, Colombia, Paraguay y Brasil serán los países latinoamericanos con los mayores indicadores de pobreza para el cierre de este año.

La incidencia de la pobreza regional alcanzaría un 33.0%, 0.9 puntos porcentuales más que el valor proyectado para 2021. Por su parte, la pobreza extrema alcanzaría un 14.5%, 0.7 puntos porcentuales más que en 2021. Este resultado refleja la tendencia a un mayor aumento de los precios de los alimentos en comparación con el resto de los bienes.

Para la Cepal, estos niveles son notoriamente superiores a los observados antes de la pandemia de Covid-19 y alejan la posibilidad de una pronta recuperación. Mario Cimoli, secretario ejecutivo interino de la Cepal, explicó que el incremento de la inflación repercute en las personas que menos tienen, por el gasto que realizan en alimentos y transporte, lo cual impactará en los indicadores de pobreza.

“La tendencia de un crecimiento en los precios de los alimentos, superior a la inflación general, perjudica no solo a las personas extremadamente pobres, sino también a los hogares de las partes media y media baja de la distribución del ingreso. Debido a que la participación de los alimentos en la estructura de consumo de los hogares aumenta a medida que disminuye el ingreso”, afirmó el experto.

Expectativas a la baja  

Sobre la economía, para México el organismo recortó la perspectiva de crecimiento para 2022 a un 1.7% desde un previo de 2.9 por ciento.

Cimoli reconoció que los efectos de la guerra en Ucrania, la elevada inflación, alza de tasas de interés y las interrupciones en las cadenas de suministro han acentuado la desaceleración de las economías de América Latina y el Caribe.

“Las economías de la región enfrentan una coyuntura difícil en 2022. Se enfrenta a dos shocks, uno antes del inicio de la guerra con una desaceleración en el crecimiento con la persistencia del Covid-19 y el incremento de los precios de la energía y de los alimentos; ahora hay una fuerte desaceleración de la actividad económica, aumentos de la inflación y una lenta e incompleta recuperación de los mercados laborales, lo que aumenta la pobreza y la desigualdad”, comentó.

Mujeres más afectadas  

La pandemia de Covid-19, la guerra en Ucrania, la inflación y la baja en el ingreso, afectan más a las mujeres en América Latina, aseguró Mario Cimoli, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

“La lenta recuperación del empleo afecta en particular a las mujeres, que son quienes han salido en mayor proporción del mercado laboral durante la pandemia”, detalló el documento. Además, resienten en mayor medida en índice de inflación, pues al tener menor ingreso, destinan mayor proporción al consumo cotidiano familiar, insistió el titular del organismo

La situación se agrava en los hogares monoparentales con jefatura femenina, en los que son proveedoras económicas y de los cuidados que requieren las personas en edad de dependencia.