La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció este jueves que se equivocó al considerar que una orden de aprehensión vigente impediría automáticamente que el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, pudiera competir por la Presidencia de México.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre las aspiraciones presidenciales de Cabeza de Vaca, quien recientemente manifestó su intención de participar en la contienda de 2030.
En un primer momento, Sheinbaum puso en duda que el exgobernador pudiera ser candidato debido a la orden de aprehensión que existe en su contra. Sin embargo, al revisar los requisitos establecidos en la Constitución, modificó su postura.
“Estaba yo equivocada”, reconoció la presidenta al señalar que la existencia de una orden de aprehensión no constituye por sí sola un impedimento automático para registrarse como candidato, de acuerdo con la interpretación que hizo durante la conferencia.
El caso de Cabeza de Vaca volvió a colocarse en el centro del debate político después de que el exmandatario tamaulipeco se destapara para buscar la candidatura presidencial en 2030.
Sheinbaum también cuestionó la posibilidad de que el político realice una campaña desde Estados Unidos, al considerar complicado que pueda desarrollar una candidatura desde otro país.
El factor de la doble nacionalidad
El tema ocurre en medio de la propuesta de reforma constitucional planteada por Sheinbaum para impedir que personas con doble nacionalidad puedan competir por la Presidencia de México y otros cargos de elección popular.
La iniciativa modificaría las reglas de elegibilidad para quienes aspiren a ocupar la Presidencia, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Cabeza de Vaca, quien nació en Estados Unidos además de contar con nacionalidad mexicana, ha cuestionado los señalamientos en su contra y sostiene que tiene derecho a participar políticamente.
Por ahora, la propuesta de reforma tendría que ser discutida y aprobada por el Congreso antes de convertirse en una nueva regla constitucional.
El reconocimiento de Sheinbaum abre nuevamente el debate sobre las condiciones legales que actualmente tendría Cabeza de Vaca para buscar una candidatura presidencial, mientras su situación jurídica continúa siendo un elemento central de la disputa política.

