«Estados Unidos ha enviado a Irán un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra en Oriente Medio, (…) lo que refleja el interés de la Administración Trump por encontrar una salida al conflicto ante sus consecuencias económicas», señala la publicación.
Estados Unidos exige a Irán desmantelar las instalaciones nucleares en Natanz, Isfahán y Fordo, así como comprometerse a no buscar nunca armas nucleares.
Irán deberá transferir al OIEA sus reservas de aproximadamente 450 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, garantizando al organismo pleno acceso, transparencia y capacidad de supervisión dentro del país.
Asimismo, se le exige cesar el presunto financiamiento, suministro de armas y dirección de grupos en la región.
Washington insiste en que el estrecho de Ormuz permanezca abierto y funcione como un corredor marítimo libre.
El plan también contempla limitar el programa de misiles iraní en cuanto a alcance y cantidad, restringiendo su uso a la autodefensa.
A cambio, Irán podría obtener el levantamiento de todas las sanciones internacionales, apoyo de EEUU para desarrollar su programa nuclear civil, incluida la central de Bushehr, y la eliminación del mecanismo de restablecimiento automático de sanciones.

