Miguel Ángel Casique Olivos 

Las “corcholatas” que empezó a destapar el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para las elecciones de 2024, a pesar de que aún es largo el camino y para el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) podría estar lleno de obstáculos, tienen objetivos claros; la intención verdadera de AMLO es llevar un paso “adelante”, con sus mejores fichas, en la carrera presidencial y, de paso, servirles como un distractor para ocultar los problemas que sufren a diario todos los mexicanos. 

Morena y AMLO están seguros que permanecerán en el poder en 2024 y aunque tienen posibilidades de que así sea, sobre todo por la estratosférica cantidad de recursos económicos que usarán y por todo el desplazamiento de los programas sociales de entrega de dinero –que dicho sea de paso no llegan a miles de mexicanos – más la operación política y quizá tampoco se descarta represión política desde el poder para imponer o hacer una elección de estado. 

Para el régimen lopezobradorista, que durante cuatro años ha acumulado fracasos en casi todos los frentes, echar a andar prematuramente a las “corcholatas” es una forma de impedir críticas, si es que las pudiera haber, de los mismos morenistas; pero, además, significa reforzar la idea de que todo seguirá igual, un gatopardismo al estilo AMLO. 

A quienes la mala política de este gobierno les ha pegado a los bolsillos; a quienes viven a diario la violencia y la inseguridad al salir a su trabajo; a quienes perdieron algún familiar por el Covid-19 y no recibieron más apoyo real que las vacunas; a quienes ven cómo sube el precio de productos de consumo básico, les recuerdo que tienen la última palabra acerca de quién gobernará en el 2024. Por lo pronto, los mexicanos tenemos que saber que nuestro país, desde que llegó al poder AMLO y Morena, va en caída libre; y se han mantenido en el poder con demagogia, engaños y manipulación. El presidente ha querido ocultar que México ocupa el cuarto lugar en el mundo por muertos de Covid-19, pretende ocultar la violencia y los más de 132 mil homicidios dolosos y la estimación de que, al concluir su mandato, la cifra será de más de 220 mil. 

En su reciente informe, AMLO reveló que tiene muchos pendientes, sobre todo en economía, seguridad y en lo que tiene que ver con la pandemia. Según Mitofsky, cuenta con 56.6 por ciento de respaldo popular, a pesar del rezago en seguridad y en el combate a la delincuencia; como demuestran la constante violencia, quema de vehículos o comercios, enfrentamientos y ejecuciones. A los homicidios dolosos se suman tres mil 234 secuestros; y los robos en todas sus modalidades acumulan unos dos millones 395 mil 848 de casos. 

El desempleo es otro rubro con el que carga la 4T; hay 1.9 millones de mexicanos desempleados, es decir 32 por ciento de la Población Económicamente Activa durante el semestre de mayo a junio de 2022. La inflación es otro rubro que el gobierno no ha podido detener; para el mes de Julio, la inflación mensual se ubicó en 8.15 por ciento, alcanzando un récord que no se había presentado en 20 años; eso se expresó con datos y análisis del Inegi; la inflación desde 2018, que era de 4.83, prácticamente se ha duplicado. 

La salud se ha vuelto una tragedia; acabar con los programas como el Seguro Popular y la compra de medicamentos han matado a los mexicanos porque la nueva dependencia, el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), no está preparada para atender a la población; la pandemia evidenció las carencias del sistema de salud; datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)señalan que 35.7 millones de mexicanos y mexicanas –el 28.2 por ciento de la población– no tienen acceso a servicios de salud.