Estar expuesto a altos niveles de contaminación atmosférica durante la niñez está relacionado con problemas de salud mental en la etapa adulta de la vida, a partir de los 18 años, según un estudio publicado este miércoles en la revista Journal of the American Medical Association Network Open.

El análisis, dirigido por miembros de la Universidad de Duke (EE.UU.), encontró tasas más altas de enfermedades mentales entre personas expuestas durante la niñez y la adolescencia a contaminantes del aire relacionados con el tráfico, en particular óxidos de nitrógeno.

El vínculo entre la exposición a la contaminación del aire y los síntomas de enfermedades mentales en los adultos jóvenes es “modesto”, según el autor principal del estudio, Aaron Reuben, un estudiante graduado en Psicología Clínica en la Universidad de Duke.

Pero “debido a que las exposiciones dañinas de este tipo están tan extendidas en todo el mundo, los contaminantes del aire exterior podrían contribuir significativamente a la carga global de enfermedades psiquiátricas”, según Reuben.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima actualmente que nueve de cada 10 personas en todo el mundo están expuestas a altos niveles de contaminantes del aire exterior, que se emiten durante la combustión de combustibles fósiles en automóviles, camiones y centrales eléctricas, y por muchas industrias de fabricación, eliminación de desechos y procesos industriales.