“Frida”, la perra rescatista más famosa de México, se jubiló entre aplausos. En plena era de las redes sociales, el binomio canino, con sus lentes y botas, fue tendencia tras los sismos de septiembre de 2017 en la Ciudad de México.

Su compañero Israel Arauz fue el encargado de retirar el equipo táctico al singular elemento, dando comienzo a una nueva etapa en su vida luego de nueve años de servicio en la Secretaría de Marina (Semar). La actuación más memorable de “Frida” ocurrió cuando se desarrolló el rescate de niños en la escuela Enrique C. Rébsamen, lo que derivó en un despliegue informativo en el que la perrita rescatista fue el centro de la atención, convirtiéndola en el canino más popular del país.

La popularidad que alcanzó quien debe su nombre al orden alfabético que se impone a las camadas de perros propiedad de la Semar motivó que se colocaran posters en los lugares donde se realizaban rescates y se vendieran ‘souvenirs’ con su imagen representada con el atuendo llamativo formado por lentes y botas. La excepcionalidad de “Frida”, quien es hija de Rocky, no será heredada en las acciones de rescate, puesto que fue esterilizada, como sucede con todos los ejemplares caninos que nacen en la Semar.

La perra rescatista tiene cinco hermanos, pero solo ella se dedicó a labores de apoyo en caso de desastres. Su desempeño en la Brigada de Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas (BREC) incluye su colaboración en la localización de víctimas de los sismos de Haití, Ecuador y México. Además cuenta con el certificado de “especialista en búsqueda de personas extraviadas”.

La labor que desarrolló a lo largo de nueve años de servicio la perra de raza labrador dorado de 10 años, dos meses y 12 días de vida permitió el rescate de 12 personas y la recuperación de más de 40 cuerpos. El binomio también participó en los rescates tras el sismo de 2017 en el estado de Puebla, motivo por el cual ella y su entrenador Israel Arauz fueron representados en un monumento colocado en la capital del estado, por su participación en las actividades del salvamento.

La escultura localizada en el Parque Ecológico de la ciudad poblana, elaborada por Alberto García Nava y Will Carachure Vielma y fundida por Antonio Vielma, representa al binomio de rescate. Según una nota del periódico El País, los elementos de la Semar “tienen registradas 53 localizaciones en estructuras colapsadas y deslaves, en las que 12 personas fueron halladas con vida”.