Una fortísima tromba de agua, que descargó en poco más de dos horas un tercio de las lluvias de todo el año, arrasó el centro de Italia, donde al menos 10 personas murieron y otras 4, incluidos dos niños, están desaparecidas, y donde el barro y el agua han devastado varios pueblos, que no fueron alertados del peligro.

Todas las víctimas se registraron en la provincia de Ancona, en la región de Las Marcas, el área más afectada por la intensa tormenta, que los meteorólogos atribuyeron a los efectos de un calurosísimo verano, al tiempo que alertaron de la posibilidad de intensas trombas de aguas en todo el país durante el próximo mes.

“Ha sido un fenómeno muy violento”, durante el cual se contabilizaron 400 milímetros de agua en poco más de dos horas, “lo que significa un tercio de las lluvias caídas durante todo el año”, indicó el responsable de la Protección Civil Italiana, Fabrizio Curcio, que ha viajado al área afectada para supervisar las tareas de rescate y reunirse con las autoridades locales.

Cerca de 200 bomberos y varios helicópteros trabajan desde anoche en las zonas afectadas, entre las provincias de Ancona y Pesaro-Urbino, donde están buscando a los desaparecidos una vez que las lluvias han parado, desplazándose hacia el sur del país.