Gerónimo Color Gasca, actual funcionario del Gobierno de Michoacán, tejió en la delegación de Liconsa una red de complicidades para acaparar contratos millonarios de la paraestatal, con empresas de ex subordinados y familiares.

El actual subsecretario de Organización y Desarrollo Agroalimentario de Michoacán amasó una fortuna que no es congruente con su salario de servidor público.

De hecho, el funcionario tiene abierto un proceso ante la Fiscalía General de la República (FGR) con expediente FED/MICH/MLM/002198 por el delito de Ejercicio Indebido del Servicio Público mientras se desempeñó como delegado de la Sedesol Michoacán (hoy Secretaría del Bienestar).

Conforme denuncias presentadas contra Color Gasca, los convenios presuntamente irregulares entre Liconsa y las empresas de sus amigos, le generaron «moches» en efectivo y hasta una residencia en el fraccionamiento exclusivo de Alto Lozano, en Morelia.

Como funcionario estatal percibe 45 mil 366 pesos mensuales y, de acuerdo con su declaración patrimonial entregada a la Contraloría del Estado, obtiene otros 65 mil pesos al mes por una comercializadora de carnes.