El puerto de Acapulco, en Guerrero, amaneció este miércoles con cientos de destrozos tras el impacto del huracán Otis, que tocó tierra en la madrugada como categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson.

Medios locales detallan que diversos edificios muestran destrozos, tales como Galerías Diana y un hospital del IMSS.

En Acapulco se registran árboles desgajados, postes derrumbados, autos arrastrados, así como la interrupción de comunicaciones y el servicio de electricidad.

La periodista Sandra Romandía, quien se encuentra en la Zona Diamante, calificó como brutal lo vivido la marugada del miércoles tras el paso del ciclón: “puedo decir que huracán Otis se escucha brutal; un estruendo, una furia que hace volar cosas, sillas, sombrillas, árboles y el eco de la devastación aún dentro de este Refugio en el que estoy que es seguro es inmenso; las chapas de las puertas no funcionan; debieron cerrarse con mantas; compañeros no lograron llegar al refugio y están en sus cuartos sin ventanas algunos ni puertas”.

En el kilómetro 360 de la Autopista del Sol, entre Chilpancingo y Acapulco, se registraron deslaves tras los efectos ocasionados por el ciclón.