Investigadores rusos han identificado una predisposición genética que propiciaría sufrir COVID-19 de forma grave, para lo que, usando técnicas de aprendizaje automático, estudiaron la interconexión entre el genotipo HLA-I y la gravedad de la enfermedad.

El equipo construyó un modelo que hace una evaluación integral de la posible potencia de la respuesta inmunitaria de las células T ante el SARS-Cov-2 y lo validaron analizando genotipos de enfermos de Moscú y en una muestra de pacientes de Madrid, en España.

El estudio que publica Frontiers in Immunology fue desarrollado por la Facultad de Biología y Biotecnología de la Universidad Nacional de Investigación (HSE), la Universidad Nacional de Investigación Médica de Rusia Pirogov y el Hospital Clínico de la Ciudad de Filatov.

La inmunidad de las células T es uno de los mecanismos clave usados por el cuerpo contra las infecciones víricas. El punto de partida para el desarrollo de la inmunidad celular es la presentación de péptidos del virus en la superficie de las células infectadas. A continuación se produce la activación de los linfocitos T, que comienzan a eliminar las células infectadas.

La capacidad de presentar con éxito los péptidos del virus está determinada, en gran medida, por la genética, según un comunicado de la HSE.