El nuevo Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que sustituyó al Seguro Popular, se «estrenó» con escasez de médicos y medicamentos y con reclamos de pacientes por deficiencias en la atención.

Durante la ceremonia de inauguración del Insabi, Juan Antonio Ferrer, titular del organismo dijo que éste arranca con un déficit heredado de 103 mil médicos, 70 mil especialistas y 250 mil enfermeras en todo el País y con 300 clínicas y hospitales abandonados.

A pesar de ello el Gobierno federal prometió gratuidad total en la atención pero muchos pacientes, confundidos, encuentran otra realidad.

Alicia Serrano, llevó a su hijo de 5 años con influenza al Instituto Nacional de Pediatría en la CDMX, pagó la consulta en 55 pesos, un estudio de tórax en 95 y tuvo que adquirir el medicamento en una farmacia privada.

En los institutos de alta especialidad del País, una consulta de urgencias cuesta alrededor de 107 pesos, la atención de un cuadro agudo de diabetes puede ir de 2 mil a 12 mil pesos, dependiendo del nivel