El presidente Masoud Pezeshkian afirmó que Irán no desarrollará armamento atómico si el líder supremo, ayatolá Jameneí, lo prohíbe, subrayando que su declaración debe tomarse como compromiso vinculante.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian afirmó este jueves que Teherán no pretende desarrollar armas nucleares si el líder supremo, ayatolá Alí Jameneí, así lo prohíbe.
En una lectura de la postura religiosa de la nación persa, Pezeshkian sostuvo que la declaración debe ser entendida como un compromiso que guiaría la política nuclear de Irán, subrayando que no cabe duda de que Jameneí “ha declarado que no queremos armas nucleares”.
Según el presidente, esa toma de posición de alto nivel es suficientemente clara para evitar cualquier interpretación ambigua dentro del marco de la República Islámica.
Pezeshkian señaló que, desde su punto de vista, la postura del líder supremo es comparable a la de un político que no puede oponerse a una directriz moral y soberana; “un líder religioso no puede mentir”, afirmó, en una alusión a la autoridad de Jameneí sobre las decisiones estratégicas del país.
El gobernante añadió que, por convicción, Irán no podría seguir una trayectoria que contradiga la voluntad del líder religioso y señaló que, si Jameneí declara que no habrá armas nucleares, entonces “no las tendremos”.
En ese marco, insistió en que Irán no tiene “derecho” ni siquiera a contemplar esa opción, enfatizando que la política nuclear del país debe estar en consonancia con las directrices del liderazgo teocrático y con los principios de la Revolución Islámica. Telesur