El estado de emergencia por COVID-19 que seguía vigente desde hacía dos meses y medio en Tokio y las prefecturas colindantes de Kanagawa, Chiba y Saitama quedó levantado este lunes, aunque las autoridades han pedido a la hostelería que mantenga el adelanto de cierre.

La alerta sanitaria en el área capitalina quedó retirada a partir de la medianoche, y las autoridades locales han solicitado a bares y restaurantes que mantengan el adelanto de la hora de cierre, que a partir de ahora podrá ser a las 21:00 h, como medida preventiva contra nuevos contagios mientras aumentan los casos con nuevas cepas.

Este llamamiento, no obstante, no es legalmente vinculante fuera del estado de emergencia, por lo que aquellos que no cumplan a partir de ahora no se verán sujetos a ningún tipo de multa.

Entre las medidas que Japón adoptó para frenar los contagios de COVID-19 se encuentra la limitación de la presencia de espectadores en estadios deportivos y eventos multitudinarios como conciertos.

La capacidad, que se había limitado a 5 mil personas, se aumentará progresivamente hasta las 10 mil.