En estos tiempos duros, a menudo se escuchan frases impactantes, y las que más impresionan son aquellas que dicen los soldados rusos en la zona de operación especial en Ucrania tras cada nueva victoria, expresó a la cadena ‘VGTRK’ el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov.
«Cuando veo los reportajes desde el frente, aparecen unos hombres maravillosos, decididos y orgullosos de su país. Sus voces desde allí, tras la liberación de otra localidad, dicen: ‘El enemigo será derrotado, la victoria será nuestra, nuestra causa es justa’, y esa es una expresión muy poderosa», comentó Lavrov.
En su nueva entrevista para los medios de comunicación rusos, el alto diplomático retomó una vez más el tema del conflicto ucraniano y recordó la confianza del presidente de ese país euroasiático, Vladímir Putin, en que la victoria de Rusia es inevitable.
Por otro lado, continuó el jefe de la diplomacia rusa, Rusia sigue dispuesta a resolver el conflicto por la vía pacífica, pero sobre la base de propuestas razonables. A este respecto, recordó una serie de reuniones con representantes de la parte estadounidense, así como el encuentro de Vladímir Putin con su homólogo de EEUU, Donald Trump, en agosto de 2025 en la ciudad de Anchorage, en Alaska.
Conforme con Lavrov, el mandatario ruso en esa reunión con Trump aceptó, en general, las propuestas de este último sobre la solución pacífica para Ucrania, pero posteriormente Washington comenzó a realizar declaraciones y acciones muy incoherentes y contradictorias, como nuevas restricciones al sector petrolero ruso y la continuación del apoyo militar a Ucrania.
Al mismo tiempo, resaltó el canciller, Moscú actúa de manera cuidadosa y selectiva para alcanzar sus objetivos, sin caer en los métodos de Kiev, que ataca infraestructura puramente civil y mata a personas inocentes.
«No vamos a utilizar [los métodos que usa Ucrania], pero endureceremos mucho más nuestras propias medidas para acabar con todo lo que alimenta la maquinaria bélica de Kiev desde Occidente. Y ya lo estamos haciendo. Ya están empezando a quejarse», declaró.
Para Lavrov, se trata de la responsabilidad ante los 1.000 años de historia del Estado ruso.
«Si ahora nos detuviéramos de repente en la línea de contacto, estaríamos, en esencia, permitiendo que se borrara la hazaña de nuestros abuelos y bisabuelos, que vencieron al nazismo», planteó. Sputnik
