El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, llorando entre los lamentos de cientos de miles de personas, rezó este el lunes sobre los restos del general iraní muerto en un ataque de Estados Unidos en Bagdad, Qassem Soleimani, una operación que aumentó drásticamente las tensiones entre Teherán y Washington.

El ataque dirigido contra el general de la Guardia Revolucionaria generó múltiples reacciones de rechazo, incluso el general sustituto de la Fuerza Quds, clamó venganza contra los responsables..

En las últimas horas, Irán abandonó los últimos límites de su acuerdo nuclear de 2015 con las potencias internacionales en respuesta al asesinato mientras que el parlamento de Irak pidió la expulsión de las tropas estadounidenses de su territorio.

Lo ocurrido podría acercar a Irán a construir una bomba atómica, a un ataque de terceros o del ejército iraní contra Estados Unidos y a permitir que el grupo extremista Estado Islámico se reasiente en Irak, convirtiendo a Medio Oriente en una región más peligrosa e inestable.

Además de las tensiones, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con exigir a Irak una compensación de miles de millones de dólares o imponer ‘sanciones que no han visto nunca antes’ si siguen adelante con la idea de expulsar a los soldados estadounidenses.