• Las malas palabras de esta semana tienen que ver con lo que es ESENCIAL, aquello que por su naturaleza resulta fundamental para dar existencia a lo que se considera indispensable. Lo que no debe variar

Marta Obeso / @MartaObeso

Enfrentamos la peor CRISIS sanitaria de la época moderna. Como nunca el ser humano se encuentra expuesto al SUFRIMIENTO en todas sus vertientes y, es en situación de RIESGO cuando lo esencial es mantener la calma y seguir el consejo de los expertos.

En menos de 24 horas tuvimos que dejar de abrazarnos, besarnos, acariciarnos, nos cubrimos nariz y boca además se nos recomendó conservar una “sana distancia”; acciones que son parte de nuestra esencia humana.

Ya lo dijo El Principito: “Lo esencial es invisible a los ojos”, por lo que es realmente esencial eso que tiene relación con las emociones o los sentimientos. Filosóficamente hablando, lo esencial se refiere a aquello que persiste independientemente de los cambios externos por los que atraviesa una persona.

A lo largo del 2020, mes con mes, nos hemos convertido en personas ESTRESADAS, ASUSTADAS, VULNERABLES ante el efecto LETAL del VIRUS SARS-CoV-2; sin lograr distinguir que es lo sustancial para poder SOBREVIVIR.

Más de un millón 610 mil mexicanos se han contagiado y en los próximos días sumará 120 mil el número de personas fallecidas a consecuencia de la enfermedad que provoca este virus. De forma paralela, la INDIFERENCIA, el MIEDO y el ENFRENTAMIENTO son actitudes que nos impiden decidir cómo resistir o existir.

En medio de esta INDEFINICIÓN para rescatar nuestra esencia y poder subsistir o re-existir, vamos viendo como se ha FRAGMENTADO el tejido social, entendiendo a éste como eso que tenemos en común y que nos une como sociedad; un tejido social LACERADO, no solo por la IMPOTENCIA que surge de perder a un ser querido o perder nuestra fuente de ingresos, un tejido social DAÑADO en la medida que se pierde la esencia humana para convertir en cifras a cada una de las personas que han perdido la vida a causa del Covid-19.

La gente MUERE, la economía está AFECTADA, las cadenas de suministro se van ROMPIENDO y, nuevamente se nos exhorta al CONFINAMIENTO, sumando a la pérdida de vidas humanas el cierre de más de 49 mil negocios, en lo que va de la pandemia. A principios de junio pasado el Gobierno de México presentó el Semáforo Sanitario, el cual se rige, básicamente, en función al número de personas hospitalizadas y nos remite a la suspensión de actividades NO ESENCIALES.

En México aún no se concluye la primera ola de contagios y aún no hay certeza de la efectividad que habrán de tener las vacunas para fortalecer nuestro sistema inmunológico; mientras tanto los esfuerzos están enfocados a definir las estrategias de salud y de recuperación económica, pero nadie habla de cómo habremos de recuperar nuestra esencia como sociedad.

martaobeso@esferanoticias.com