La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, admitió este martes que no siempre está de acuerdo con la forma en que su esposo y presidente del país, Donald Trump, dice las cosas y agradeció el “amor” que recibió su familia tras ser diagnosticada con COVID-19.

“Por primera vez en la historia, los ciudadanos de este país pueden escuchar directa e instantáneamente a su presidente todos los días a través de las redes sociales. No siempre estoy de acuerdo con la forma en que dice las cosas, pero es importante para él hablar directamente a las personas a las que sirve”, señaló la primera dama, cuyo comentario arrancó aplausos y risas, en un acto de campaña en el estado de Pensilvania.

En su primera actividad proselitista desde su participación, a mediados del año pasado en un acto en Florida, la primera dama aseguró haber sentido los efectos de la pandemia “no solo como paciente, sino como madre y esposa preocupada”.

“Todos sabemos que el espíritu estadounidense es más fuerte que este virus, hemos demostrado que podemos y superaremos este desafío inesperado”, expresó durante su intervención en el acto, donde la exasesora de la Casa Blanca Kellyanne Conway hizo de presentadora.

El pasado 2 de octubre, el presidente estadounidense anunció que él y la primera dama habían dado positivo por COVID-19 y días después se conoció que Barron, el hijo de la pareja, también había contraído la enfermedad, pero no experimentó síntomas.