El cuerpo de las mujeres está cambiando constantemente, adaptándose a los cambios fisiológicos que suceden con el paso del tiempo. Hay 2 momentos en la vida de una mujer donde surgen cambios importantes, cuando le viene la menstruación, y cuando la menstruación cesa, la mujer comienza la menopausia, una transición que provoca varios cambios fisiológicos.

Durante este periodo, es importante adoptar un estilo de vida que favorezca la transición y evite el proceso de envejecimiento acelerado y el desarrollo de enfermedades comunes de la menopausia, como la osteoporosis y problemas cardiovasculares.

Cuando una mujer entra en la menopausia, los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen significativamente. Estas hormonas son importantes para mantener la salud de la mujer. El estrógeno, por ejemplo, ayuda a la buena salud de los huesos y a mantener un buen nivel de colesterol en sangre. Es por ello que las posibilidades de desarrollar osteoporosis a partir de la menopausia, son más altas. Además, tras la menopausia, se produce una rápida pérdida de masa ósea y muscular. Por lo tanto, es imprescindible que las mujeres menopáusicas practiquen ejercicio físico para fortalecer la masa ósea, ganar masa muscular.

Otros signos de esta etapa son “la sequedad vaginal y la disminución del deseo sexual en algunas mujeres ante la falta de estrógenos”. también a este periodo se le suele asociar con un incremento de peso, idea incorrecta puesto que lo que se produce es “un aumento de la grasa corporal que tiende a localizarse en el abdomen”. Entre los cambios corporales también “pueden aparecer vello facial y pérdida de densidad del cabello”.