El presidente de Argentina, Javier Milei, firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 681/2026 que modifica la Ley de Migraciones para impedir el ingreso al país y permitir la expulsión de extranjeros que promuevan mensajes de odio, discriminación o violencia contra los argentinos o sus símbolos patrios. La medida entrará en vigor este 31 de julio.
El decreto establece como nuevas causales de inadmisión haber emitido, de forma oral o escrita, mensajes de odio contra el pueblo argentino o contra ciudadanos argentinos por motivos de nacionalidad, así como participar o incitar actos de ultraje contra la bandera, el escudo o el himno nacional. Estas disposiciones aplicarán tanto para quienes pretendan ingresar al país como para extranjeros que ya cuenten con residencia en territorio argentino.
En el caso de los residentes extranjeros, la Dirección Nacional de Migraciones podrá cancelar su residencia y ordenar que abandonen el país o proceder con su expulsión, tomando en cuenta las circunstancias particulares de cada caso.
El Gobierno argentino justificó la medida al señalar que en los últimos meses se han incrementado las expresiones de hostilidad y menosprecio contra la Argentina y sus ciudadanos. La Oficina del Presidente afirmó que la defensa de la Nación, de sus habitantes y de sus símbolos «no es negociable» y sostuvo que quien ataque al país «no es bienvenido» en territorio argentino.
La norma aclara que las nuevas disposiciones no podrán aplicarse a expresiones de disenso ideológico ni a críticas políticas, académicas o ciudadanas protegidas por la Constitución argentina y por el derecho a la libertad de expresión. Al tratarse de un DNU, el decreto será enviado al Congreso para su revisión, aunque permanecerá vigente mientras se analiza su validez.
