Estados Unidos. Los principales índices bursátiles de Wall Street, incluyendo el Nasdaq Composite y el S&P 500, lograron recuperar parte de sus pérdidas tras una fuerte caída inicial provocada por la incertidumbre tras los ataques contra Irán.
En las primeras operaciones de la sesión, los mercados se mostraron nerviosos ante el aumento de las tensiones geopolíticas, lo que llevó a un retroceso en los activos de mayor riesgo. Sin embargo, conforme avanzó la jornada los índices lograron estabilizarse y revertir algunas de las pérdidas experimentadas, con inversionistas aprovechando precios más bajos para reingresar al mercado.
La reacción refleja cómo los operadores ajustan sus estrategias ante eventos internacionales imprevistos, equilibrando el temor inicial con la perspectiva de fundamentos económicos sólidos y compras técnicas tras los descensos.
Sectores como tecnología y consumo mostraron signos de recuperación moderada, mientras que activos más seguros, como energía y defensa, mantuvieron cierto interés por parte de los inversionistas ante el contexto de incertidumbre global.
Estos vaivenes en los mercados ocurren en medio de un clima de creciente volatilidad, donde los temores por una posible escalada del conflicto continúan influyendo en las decisiones de los participantes del mercado financiero.
