• Sistema nervioso se comunica con el inmunitario para averiguar que el cuerpo está sufriendo una infección y orquesta una serie de alteraciones

Ante una infección, el cuerpo pone en marcha mecanismos como la fiebre, escalofríos, falta de apetito o fatiga. Detrás de todo ello está una población de neuronas, recientemente caracterizada, que se sitúa en el hipotálamo, señala un estudio realizado en ratones.

El sistema nervioso se comunica con el inmunitario para averiguar que el cuerpo está sufriendo una infección y orquesta una serie de alteraciones conductuales y fisiológicas, indica la investigación liderada por la Universidad de Harvard (EU) y que publica Nature.

La pequeña población de neuronas ahora descrita se encuentra en el área preóptica ventral medial (VMPO) del hipotálamo, una parte del cerebro conocida por controlar funciones homeostáticas clave que mantienen el cuerpo en un estado equilibrado y saludable.

Estas neuronas tienen receptores que pueden detectar directamente las señales moleculares procedentes del sistema inmunitario, una capacidad que no tienen la mayoría de las neuronas.

Los resultados del estudio indican que las neuronas en la VMPO son un centro de control que integra las señales inmunitarias para orquestar múltiples síntomas de enfermedad en respuesta a la infección, escriben los autores.

Los investigadores descubrieron que la zona clave del hipotálamo está situada al lado de una sección permeable del cerebro llamada barrera hematoencefálica, que ayuda a la circulación de la sangre hacia el cerebro.

Una de las firmantes del artículo, Catherine Dulac, de Harvard, indicó que las células de la barrera hematoencefálica que están en contacto con la sangre y con el sistema inmunitario periférico se activan, segregan citocinas y quimiocinas, las cuales activan la población de neuronas ahora identificada.

Era importante para nosotros establecer este principio general de que el cerebro puede incluso percibir estos estados inmunitarios”, pues antes no se entendía bien, dijo la autora principal del estudio Jessica Osterhout.

La fiebre suele ser una reacción saludable que ayuda a eliminar un patógeno, pero cuando es demasiado alta también puede ser peligrosa, lo mismo puede decirse de la pérdida de apetito o la disminución de la sed durante una infección.

Saber cómo funciona este mecanismo podría servir algún día para ayudar a los pacientes que tienen dificultades con este tipo de síntomas, por ejemplo, durante la quimioterapia, señaló Osterhout.

El equipo encontró muchas poblaciones de neuronas que se activan cuando un animal está enfermo y se centró en unas mil del área preóptica ventral medial del hipotálamo por su ubicación junto a la barrera hematoencefálica.