He comprobado que las críticas frontales 

terminan siendo siempre apropiadas 

por el discurso que se pretende combatir 

Jacques Derrida 

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez 

Estimado lector, gracias. El presidente López Obrador ha dicho que no pretende perpetuarse en el poder y al término de su mandato se irá a la Chingada en Chiapas, pero también hay voces que afirman que cuando llegue el momento buscará aferrarse al poder, quedarse si el pueblo bueno se lo pide, mientras nos despeja esa incógnita, el inquilino de Palacio Nacional ha dicho que hay relevo para dar continuidad a la 4T y de inmediato se agitaron las aguas y más de uno se inquietó. 

Es un hecho de que, al cerrar las casillas en las elecciones intermedias eso sirve como banderazo de salida para la sucesión presidencial, así sucedió cuando Vicente Fox era presidente, luego con Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, los mandatarios van perdiendo poder, la atención se transfiere poco a poco a los suspirantes y el representante del Ejecutivo se debilita mientras se libra una cruenta batalla por agradarle para que se decida por uno. 

En pleno 2021 el dedazo priista de los años 80 está más vivo que nunca, así López se decantará por alguno de sus cercanos, al que pueda manejar por un tiempo, así sucedió en la Ciudad de México cuando en 2006 perdió la elección presidencial y Marcelo Ebrard se convirtió en Jefe de Gobierno, mismo cargo que ocupó López y que le dejó a su gente, así Ebrard y los capitalinos nos convertimos en patrocinador de los recorridos por todo el país del eterno candidato. 

Así que la historia podría repetirse, Ebrard se ha convertido en uno de sus incondicionales, en el hombre fuerte de la 4T y que a pesar de tener el escándalo de los desfalcos de la Línea 12 del Metro, como Canciller le ha resuelto los trabucos que le han puesto en frente, tanto que le llaman súper secretario, lo mismo compra pipas que vacunas, hace gestión con EU y ve la política interna del país, pero no tiene garantizado absolutamente nada con los afectos de  López, ya lo bajó una vez de la candidatura por la grande en el 2012, cuando una encuesta decía iba Ebrard. 

En el otro que seguramente se sembró con la declaración de que hay relevo, indiscutiblemente es Ricardo Monreal Ávila, el senador ha sido obediente legislativamente hablando al grado de rebajarse y sucumbir ante la presión del Ejecutivo, dobló a Martí Batres y extendió terreno en las Cámaras. Hace tres años en una entrevista y mientras nos ponían los micrófonos, Monreal se disputaba la candidatura a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México con Claudia Sheinbaum, parecía que tenía un pie fuera y él estaba decidido, al final pactó con López y se quedó en Morena, la historia la conocemos. 

A Monreal le pregunté si sería candidato por otro u otros partidos y la respuesta fue que tiene buena relación y amigos en todos los partidos, no veía lejana la posibilidad, ahora ante el embate de los Padierna Bejarano en la capital del país y que Dolores quiere ser Jefa de Gobierno, al zacatecano se le acorta el margen de maniobra en Morena, se puede quedar sin ninguna aspiración, a menos que regrese la posibilidad de competir por otros partidos que conoce y del que salió hace muchos años. 

Hay relevo dice el presidente y a más de tres se les ve intranquilos, falta mucho, pero el tabasqueño ya abrió la puerta para la especulación, por hoy, ahí la dejamos. 

Entre Palabras 

Luego niegan el adoctrinamiento… ¿De verdad creen que López se parece a Cristo? 

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_. 

Hasta la próxima.