La ciencia es el conocimiento organizado,

la sabiduría es la vida organizada.

Immanuel Kant

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Estimado lector gracias. Ahora que las cifras de contagios y decesos que el Gobierno Federal informa noche a noche sobre la pandemia de COVID-19, números que se han puesto en duda por parte de otros epidemiólogos, medios de comunicación internacionales y matemáticos de la UNAM, la jefa de Gobierno de la Ciudad juega un papel fundamental para evitar que esto se desborde y colapse la capital, a pesar del mandato del presidente.

Los momentos en que López Obrador ha mostrado un infundado optimismo son varios, desde afirmar que se ha domado la pandemia, hemos aplanado la curva, hay que seguir saliendo, ya se ve la luz al final del túnel, preparar sus giras que tanto le gustan. En ese contexto, la realidad nos golpea en la cara y nos dice que estamos en la etapa más contagiosa del COVID-19, no se necesita ser experto para interpretar las mismas cifras de López-Gatell.

Parece como si López quisiera deshacerse de la responsabilidad que tiene con la nación en el rubro de salud, ya les canso la emergencia sanitaria porque no hay actos públicos de esos que les dan reflectores a los de la 4T. A pesar de anunciar con tambores la “nueva normalidad”, les transfirió la responsabilidad a los gobernadores y presidentes municipales para que estos decidan sobre abrir o no la economía de sus localidades.

La mayoría de los gobernadores le respondieron que todavía no es tiempo, incluyendo a los morenos, es el caso del prepotente Luis Miguel Barbosa que no quiso reactivar a las armadoras instaladas en Puebla. Mientras tanto en la capital, el cruce de información entre López-Gatell y Claudia Sheinbaum es evidente, no concuerdan, uno y otro tienen que hacer coincidir a base de explicaciones inverosímiles.

Es muy importante que Sheinbaum Pardo, no se deje doblar, que ella tome la determinación con evidencia, pues teniendo una formación científica entiende que anteponer lo económico por la salud de los capitalinos puede ser criminal. Decidir bien le va a dar puntos positivos, incluso yendo contra la corriente de Palacio Nacional. ¿Se atreverá?

Entre Palabras

Que el dirigente y diputado con licencia, Ramírez Cuellar, dice que no es un florero e insistirá en dar atribuciones al Inegi para que mida la riqueza de las personas, el coscorrón se lo dio el mismo López Obrador. La realidad es que, si el presidente dice que no es no, aunque sean poderes diferentes, en Palacio Nacional mandan, lo demás son pataletas.   

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Hasta la próxima.