Lo único que es un fin en sí mismo es el hombre,

nunca puede ser utilizado como medio.

Immanuel Kant

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez

Estimados amigos gracias por su tiempo. En este espacio he insistido y preguntado varias ocasiones ¿Cuál oposición? Referente a la posición que guardan los partidos políticos, en especial el Revolucionario Institucional y Acción Nacional, los demás ni pintan o no representan en los congresos, ni en la vida política nacional. Estos institutos después de la elección del 2018 no han podido sobreponerse a ese golpe y no han hecho frente de manera digna a la 4T.

En unos tres meses comenzará el proceso político-electoral intermedio, es decir la elección del 2021 que representa una oportunidad para ganarle terreno a la actual administración, por lo menos en el Congreso, alcaldías y algunas gubernaturas. Pero si la elección fuera hoy, no tienen ninguna oportunidad -fabricada por ellos- para ganar, no tienen líderes, ni ideas, ni estrategia.

Estos partidos políticos le están apostando todo a los errores de Andrés Manuel López Obrador y sus funcionarios, aunque han sido grandes y constantes, además de la caída del tabasqueño en las encuestas, no les será suficiente. AMLO y la 4T está jugando sus cartas quedando bien con los 30 millones de mexicanos que votaron por él, nada que los priistas y panistas no conozcan y que no aplicaran.

El asunto pasa porque estos partidos siguen siendo espectadores, antes jugaron con campañas sucias para enlodar a López Obrador, pero al mismo tiempo con sus acciones acuñaron que fueran vistos como sinónimos de corrupción y muerte, ahí están las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, y eso es un estigma que no se podrán quitar.

Sus dirigencias y sus líderes están de capa caída, se puede entender que son dirigencias transitorias buscando fortaleza, unión y la creación de liderazgos, hasta lavarles la cara de tanto desprestigio, de otra manera no se comprende que en el PRI “Alito” Moreno y en el PAN Marko Cortés, lleven los designios de esos partidos, de ser así es una agravante más para no ser competitivos, vamos en otro momento ninguno de los dos hubiera tenido la posibilidad de ser dirigente.

De estos dos personajes, el más débil es el panista porque recibió un partido hecho pedazos por parte de Felipe Calderón y Ricardo Anaya, además de las desbandadas para intentar construir el bodrio llamado México Libre.

En el otro frente, sinónimo de corrupción, debe preocuparles que la 4T ha sometido a los gobernadores del PRI, solo hay que mirar a Hidalgo o el Estado de México. Pero también a dirigentes sindicales “charros” y a organizaciones como la CTM que hasta fidelidad le profesaron cuando antes era su acérrimo rival.

A todo lo anterior y aunque López Obrador no aparecerá en la boleta electoral buscando un cargo, obviamente, la inercia que trae desde el 2018, los programas sociales y clientelares, su mercado bien definido, les va a alcanzar para que nada se mueva o realmente muy pocos.

Así los partidos políticos no sirven socialmente hablando, no representan ni la posibilidad de señalar los errores que comete el presidente -además de no tener autoridad moral-, no hay freno a las iniciativas en el Congreso -los mayoritean-, no tienen credibilidad.

El tiempo se les acaba y la pregunta es la misma. ¿Cuál oposición?

Entre Palabras

Urge que la “mañanera” se convierta en un ejercicio serio y no un circo. Todos deben tener acceso, pero súbanle el nivel. Eso le corresponde a usted presidente.

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Muchas gracias y hasta la próxima.