Comienza con dolores leves en la espalda que después imposibilitan caminar. Debido a que los síntomas en un principio pueden confundirse con otro padecimiento, las personas no sospechan que se trata de mieloma múltiple y muchas veces cuando se enteran la enfermedad ya está avanzada. El mieloma múltiple es un cáncer que se presenta en las células plasmáticas, que se encuentran en la médula ósea.

Estas células son las encargadas de defender al cuerpo ante infecciones y ataca a los gérmenes. Aunque este padecimiento solo representa el 1% de cánceres en general, es el cáncer en la sangre más frecuente después del linfoma No Hodkin y la leucemia.

En México no existen estadísticas exactas ni registros de cuántas personas con mieloma múltiple hay. Pero de acuerdo con el Observatorio Global del Cáncer, hasta 2020 había 5 mil 914 casos en el país y se registraron 2 mil 390 casos nuevos ese año.

Aunque este cáncer se presenta en 90% de las veces en adultos mayores a 50 años y rara vez en menores de 30, en México cada vez se presentan más casos en la población de 40 años. El principal reto en torno a la enfermedad es su detección temprana.

En la mayoría de los casos las personas no presentan síntomas sino hasta que la enfermedad está en un estado más avanzado y aparecen síntomas como dolor de huesos, cansancio extremo, pérdida de peso, dolor de estómago, daño renal, síntomas de anemia, infecciones frecuentes y entumecimiento en las piernas.

“Hace 20 años estas personas tenían muy pocas oportunidades de tratamiento y de sobrevivencia. Si bien se sigue considerando una enfermedad incurable hoy hay personas que gracias a los tratamientos disponibles tienen 10 y 15 años de diagnóstico y están en buen estado”, destaca el doctor Max Saráchaga, director médico de Amgen México.

De acuerdo con el especialista la diferencia en los tratamientos de la actualidad es que ahora se utilizan tres medicamentos distintos que permiten controlar mejor la enfermedad desde el momento de su detección.

El problema, reconoce Saráchaga, es que al tratarse de un cáncer vienen recaídas en la enfermedad para las que son necesarias cambiar los medicamentos, por lo que incrementar las opciones de tratamiento es primordial.