El patrimonio arqueológico mexicano sigue sin encontrar aliados que le procuren protección en París.

Una nueva subasta de arte precolombino organizada por la Casa Millon en el parisino Hotel Drouot se efectúo este miércoles, a pesar de la oposición -una vez más- del Gobierno mexicano.

El pasado 3 de enero, el INAH promovió incluso una denuncia ante la Fiscalía General de la República por la intención de venta de 28 obras pertenecientes al territorio nacional. Sin embargo, ésta no prosperó.

Antes ya había protestado el Gobierno mexicano por este tipo de subastas en Millon, porque alentaba, según acusó, el tráfico ilícito de bienes.

Entre las obras incluidas en el catálogo de la venta, titulada «Los imperios de la luz. Arte de la América Precolombina», se encontraba, por ejemplo, una máscara teotihuacana perteneciente, según información de la casa, al periodo clásico, de 16 por 17 centímetros, así como una venus olmeca de expresión felina que evoca a un jaguar, supuestamente procedente de Las Bocas, en Puebla, de 15.5 por 7.5 centímetros.