La Administración Trump dijo hoy que permitiría a algunas compañías retrasar el pago de aranceles de importación debido a las dificultades económicas desencadenadas por el nuevo coronavirus, pero el alivio fue mucho más limitado de lo que muchos funcionarios y líderes empresariales habían señalado, indicó el diario The Wall Street Journal.

El Departamento del Tesoro anunció anoche una regla en conjunto con la Aduana y Agencia de Protección Fronteriza para permitir a las compañías retrasar por 90 días el pago de aranceles sobre ciertos bienes que ingresan a Estados Unidos en marzo y abril.

Los importadores estadounidenses que buscan un retraso en el pago de aranceles deben «demostrar una dificultad financiera significativa» y tener operaciones que están «total o parcialmente suspendidas durante marzo o abril de 2020 debido a órdenes de una autoridad gubernamental competente que limita el comercio, los viajes o las reuniones de grupo».

El diario destacó que la medida no llegó al aplazamiento arancelario general o incluso a la eliminación buscada por los grandes grupos empresariales y minoristas.

Mencionó que los aranceles especiales del Presidente Trump sobre los productos chinos y las importaciones de acero y aluminio no se incluyeron en la oferta de aplazamiento de aranceles, y otros aranceles punitivos sobre productos objeto de dumping y subsidiados tampoco pueden retrasarse, según la regla temporal.