Timoteo Bautista Castelán 

Impactó entre los ciudadanos de todas las corrientes políticas y creencias ideológicas, la difusión de la fotografía del CANDIDATO del PRD, Carmelo Castillo Martínez en el municipio de Naupan, Puebla. Este sujeto perdulario tiene entre sus sucias manos el pan, que uno por uno entrega a la gente que está presente, sin cubrebocas y así se lo come la gente.

De esta manera nos informamos como son y quien es quien, entre los candidatos a presidentes municipales y diputados. Nos hemos tenido que enterar de su vida mediocre, de depravación, disoluta y licenciosa a través de las redes sociales del Facebook, mucho antes de conocer sobre su trabajo y aporte al desarrollo comunitario, lo que conocemos de todos porque es lo primero que ha salido a la luz pública son sus aberraciones existenciales, que ponen en entredicho y duda lo que a título personal pregonan, alardean y lo bueno que dicen ser.

La gente no puede creer en ellos, por muy rostro angelical que muestran en sus fotografías de su publicidad y mercadotecnia. Al final nadie posee un proyecto que realmente resuelva, los miles de problemas que enfrenta la ciudadanía, todos los días.

Leemos a CANDIDATOS desde los que provienen con investigaciones por la FGR, por su participación en el crimen organizado, por robo de huachicol o automóviles, secuestro, asalto a los tráileres que cargan abarrotes y electrodomésticos, aspirantes y candidatos matones, asesinos, violadores, expresidiarios, corruptos, los que practican el prevaricato y abuso de poder, hasta los que han dejado hijos y mujeres, niñas y niños abandonados, por cualquier parte de la región y Puebla.

Con información de Nueva Nación