El Gobierno del Reino Unido anunció la adquisición de 60 millones de dosis adicionales de la vacuna contra COVID-19 de la farmacéutica Pfizer para inocular “dosis de refuerzo” el próximo otoño a la población ya inmunizada.

El ministro de Sanidad, Matt Hancock, avanzó en rueda de prensa que esas inyecciones serán utilizadas “junto con otras” para un programa de inmunización que permita “proteger los progresos que se han hecho hasta hora”.

“No puede haber lugar para la complacencia”, afirmó Hancock, quien recalcó que las dosis de refuerzo compradas a Pfizer serán necesarias para “mantener el virus bajo control” en Reino Unido.

El ministro sostuvo que las nuevas vacunas adquiridas “todavía no se han manufacturado” y evitó detallar si serán inyecciones del mismo tipo de las que se han administrado hasta ahora o bien estarán modificadas para ofrecer mayor protección contra eventuales nuevas variantes peligrosas del coronavirus.

El viceconsejero médico del Gobierno, Jonathan Van-Tam, afirmó por su parte que en junio se iniciará un estudio para determinar si inyectar una tercera dosis de una vacuna distinta a personas ya inmunizadas ofrece una protección “más amplia”.