Zúrich, Suiza.– La crisis interna en la FIFA se intensificó este viernes con la renuncia de Carlos Cordeiro, uno de los principales asesores del presidente Gianni Infantino, quien dejó el cargo en medio del creciente rechazo al proyecto para permitir la entrada de inversionistas privados en la explotación comercial de la Copa del Mundo.
Cordeiro, expresidente de la Federación de Futbol de Estados Unidos y asesor cercano de Infantino en temas de estrategia y gobernanza, anunció su dimisión mediante una carta pública en la que manifestó su desacuerdo con la iniciativa conocida como FIFA Forward Enterprise (FFE). En el documento aseguró que no podía respaldar un plan que, a su juicio, compromete el futuro del futbol mundial.
«No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA se plantea vender una participación en el Mundial«, escribió Cordeiro, quien calificó la propuesta como «un mal acuerdo para las federaciones miembro, un mal acuerdo para el futbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo de este deporte». También sostuvo que la FIFA cuenta con suficientes recursos económicos y que no existe una justificación para vender parte de su activo más valioso.
La dimisión ocurre en plena confrontación entre la FIFA y la UEFA, luego de que el organismo europeo amenazara con no participar en competiciones organizadas por la FIFA si el proyecto sigue adelante. A la oposición también se han sumado la Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol (AFC), que han cuestionado la falta de transparencia y de consulta en el proceso.
El plan impulsado por Infantino contempla la creación de una nueva empresa comercial que administraría los principales torneos de la FIFA, incluida la Copa del Mundo, y permitiría vender hasta un 20% de participación a inversionistas privados. El organismo sostiene que el objetivo es incrementar los ingresos para distribuir mayores recursos entre las federaciones afiliadas.
Pese a las críticas, la FIFA reiteró que el proyecto sólo avanzará si obtiene el respaldo de la mayoría de sus 211 asociaciones miembro. Sin embargo, la salida de uno de los colaboradores más cercanos de Infantino representa un nuevo golpe para la dirigencia del organismo, que enfrenta uno de los momentos de mayor tensión política de los últimos años.
