Rubén Rocha Moya volvió a solicitar licencia para separarse del cargo de gobernador de Sinaloa, apenas un día después de haber retomado sus funciones y en medio de la presión política generada por el rechazo de Morena y las críticas de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El mandatario estatal presentó este sábado 22 de agosto una nueva solicitud ante el Congreso de Sinaloa para separarse del cargo por tiempo indefinido. La petición fue difundida mediante una carta en sus redes sociales, en la que afirmó que anteponía los intereses de Sinaloa y del movimiento de transformación a cualquier consideración personal.
La decisión ocurre menos de 36 horas después de que Rocha Moya anunciara su regreso a la gubernatura, luego de permanecer 112 días separado del cargo. El viernes aseguró que retomaba sus funciones para cumplir con el mandato que recibió de los sinaloenses.
Sin embargo, su reincorporación provocó una fuerte reacción dentro de Morena. La dirigencia nacional del partido se deslindó de la decisión y señaló que no había sido consultada sobre el regreso del gobernador. Legisladores y dirigentes morenistas también cuestionaron que retomara el cargo mientras continúan las investigaciones relacionadas con los señalamientos realizados en su contra.
A la presión partidista se sumó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien cuestionó que un interés personal pudiera colocarse por encima de los intereses de la población y de la Nación. En un mensaje difundido este sábado, la mandataria sostuvo que los cargos públicos son pasajeros y advirtió que el poder debe ejercerse con principios.
El regreso de Rocha Moya también había generado cuestionamientos debido a las acusaciones formuladas por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con integrantes del Cártel de Sinaloa. El gobernador ha rechazado las acusaciones y sostiene que son falsas, mientras que las investigaciones de la Fiscalía General de la República continúan abiertas.
Con su nueva solicitud, Rocha Moya deja nuevamente en manos del Congreso estatal la decisión sobre su separación del cargo, después de que su regreso a la gubernatura provocara uno de los mayores choques políticos recientes dentro de Morena.
La solicitud representa un nuevo giro en la crisis política de Sinaloa y deja en suspenso quién permanecerá al frente del Ejecutivo estatal mientras se define la situación jurídica y política del mandatario.
