Carlos Ramos Padilla

Es capaz de poner sus propias reglas y condiciones en “la mañaneras, pero no tolera que instituciones no vinculadas a la presidencia hagan lo mismo. A través de un texto amlo respondió a la sanción impuesta por la plataforma de YouTube que retiró de la vista pública la divulgación de un número privado de una colega periodista que el Ejecutivo en un arrebato sin sentido promovió y con un simple “que cambie de número” pensó estaría resulta su acción.

Sin embargo, AMLO atacó a la plataforma y al símbolo de la estatua de la libertad, luego de las reacciones negativas por vulnerar la integridad física de la corresponsal del New York Times. Pero adicional, el tabasqueño lejos de reconocer su error descalificó y sentenció: “son prepotentes y autoritarios”.

Después tratando de simular un juego perverso usó la frase “me cepillaron” para intentar coloquialmente burlarse del evento. Y no es la primera ocasión en que se mete con el símbolo de la Estatua de la Libertad.

En Julio del 2022 salió en defensa del activista Julián Assange, fundador de WikiLeaks, y solicitó que las autoridades estadounidenses le entreguen un indulto. “Si lo llevan a Estados Unidos y lo condenan a pena máxima y a morir en prisión, hay que empezar la campaña de que se desmonte la estatua de la libertad”.

Ahora ha hecho una advertencia a YouTube: “Ni la mafia del poder ni el hampa del periodismo podrá silenciarnos”.

Acusó pues al gremio de pertenecer a lo que el diccionario de la Real Academia identifica como un grupo de maleantes especialmente organizados en bandas y dicho de otra manera al conjunto de maleantes que, unidos en una especie de sociedad, cometen robos y otros delitos, y usan un lenguaje particular, llamado jerigonza o germanía. Así su criterio.

“Por censura, (por cierto, como la que se aplica en el Sistema de Radio y TV mexiquense) YouTube nos bajó el video de la conferencia de prensa del jueves 22 de febrero, pues, según ellos, “infringe las normas de la comunidad”.

Es una actitud prepotente y autoritaria. Están en plena decadencia. La estatua de la libertad se ha convertido en un símbolo vacío”. A amlo se le olvida que YouTube es el sitio web de su tipo más utilizado en internet. A partir de agosto de 2018, el sitio web está clasificado como el segundo sitio más popular del mundo, según Alexa Internet, justo detrás de Google.

Desde mayo del 2019, se suben a YouTube más de 500 horas de contenido de vídeo cada minuto. En México el 80% de las personas que consumen videos en línea en la plataforma afirma que encuentran allí contenido único que no consiguen en otro lugar. Incluso, el 92% aseguró que les ayuda a aprender cosas nuevas.

AMLO abre otro pleito, otra confrontación fuera de lugar. Las leyes señalan claramente que violó la protección de datos y aun sabiéndolo aseguró que por encima de la ley está la moral, por supuesto, únicamente la suya.

Una violación de la seguridad de los datos se produce cuando la información sufren un incidente de seguridad que da lugar a la violación de la confidencialidad, disponibilidad o integridad de los datos. Pero al presidente no le ocupa la integridad de la ofendida sino la imagen personal de él. Y quedó claro, la ley le vale dos pepinos y tres cacahuates.