El peso mexicano volvió a sorprender en los mercados financieros al romper el piso de las 17 unidades por dólar, impulsado principalmente por la debilidad de la moneda estadounidense y un mayor apetito de los inversionistas por activos de mercados emergentes.
Al cierre de la jornada del miércoles, el tipo de cambio se ubicó en 16.9466 pesos por dólar, lo que representó una apreciación de aproximadamente 0.70 por ciento para la moneda mexicana frente a la sesión previa.
Con este resultado, el peso alcanzó su mejor nivel desde mayo de 2024, cuando todavía se encontraba por debajo de las 17 unidades. De acuerdo con datos de Banco de México, no se registraba un cierre en niveles de 16 pesos desde el 31 de mayo de 2024.
La fortaleza del peso ocurre en un contexto internacional favorable para las monedas emergentes. Entre los factores que han contribuido al comportamiento del tipo de cambio se encuentran el debilitamiento global del dólar, el mayor apetito por activos de riesgo y el diferencial de tasas de interés entre México y Estados Unidos.
Otro elemento que influyó en la sesión fue la reactivación del programa de recompra de deuda gubernamental de largo plazo por parte del Departamento del Tesoro estadounidense, así como las expectativas de los inversionistas respecto al rumbo que podría tomar la política monetaria de la Reserva Federal.
Analistas también consideran que el diferencial de tasas continúa siendo un factor que favorece al peso, aunque existe la expectativa de que esta ventaja pueda moderarse durante los próximos meses.
El comportamiento de la moneda mexicana mantiene la atención de los mercados, particularmente ante la publicación de las minutas de la Reserva Federal, cuyos contenidos podrían generar mayor volatilidad en el tipo de cambio.
El peso llega así a uno de sus mejores momentos de los últimos dos años, después de haber perforado nuevamente la barrera psicológica de los 17 pesos por dólar y acercarse a niveles que no se observaban desde mediados de 2024.
