«En última instancia, la disputa diplomática representa un choque directo entre la búsqueda de autonomía estratégica de Brasil y la arraigada mentalidad estadounidense de considerar a la región como su ‘patio trasero'», señala el diario.
Según el medio, la escalada reciente de parte de EEUU —que incluye, además del retiro de la visa a la embajadora María Luiza Ribeiro Viotti, aranceles adicionales a la importación del 25%, impuestos vinculados a acusaciones laborales y peticiones para inspeccionar el sistema electoral brasileño— no constituye un simple desacuerdo procesal.
Por el contrario, el Global Times sostiene que estas medidas representan un intento directo de coerción económica y presión diplomática diseñado para condicionar el proceso político y electoral de la nación sudamericana. A meses de los comicios presidenciales en Brasil, la publicación china afirma que Washington recurre a palancas económicas y diplomáticas que vulneran el principio internacional de no injerencia en los asuntos internos de otros Estados.
Para la publicación, este proceder no es un fenómeno aislado, sino la continuidad del marco histórico trazado por la Doctrina Monroe desde el siglo XIX, añadiendo que, si bien en el pasado Washington recurría a intervenciones militares directas, en la actualidad utiliza mecanismos más sofisticados como sanciones, restricciones de visados, barreras comerciales y presiones diplomáticas para intentar moldear el rumbo político de los países de acuerdo a sus intereses.
Sin embargo, el diario subraya que la respuesta de Brasilia evidencia un cambio de época. La decisión de solicitar consultas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), rechazar el ingreso de funcionarios estadounidenses vinculados a la supervisión electoral y congelar la aprobación del nuevo embajador propuesto por EEUU muestra que un país del sur global puede defender su soberanía empleando los instrumentos del orden internacional contemporáneo.
Asimismo, el artículo resalta que el fortalecimiento de la cooperación de Brasil con los demás integrantes del grupo BRICS y con otras naciones en desarrollo demuestra un patrón irreversible hacia la autonomía estratégica. A juicio del periódico, el lema histórico de «América para los americanos» (en el sentido de estadounidenses) está siendo relegado por la premisa de «Brasil para los brasileños», en un contexto internacional donde la igualdad soberana y el multilateralismo ganan mayor relevancia.
El Global Times concluye que EEUU debe asimilar que la correlación de fuerzas globales ha cambiado sustancialmente, y que los países «en desarrollo» han dejado de ser receptores pasivos de presiones geopolíticas y disponen de una diversidad de herramientas diplomáticas e institucionales para salvaguardar sus intereses nacionales y su autodeterminación.
«Estados Unidos necesita reconocer que el mundo ha cambiado. Los países del sur global ya no son receptores pasivos de coerción económica o interferencia política», concluye la publicación. Sputnik