El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia al Congreso al señalar que podría desplegar agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en aeropuertos del país para reforzar la seguridad.
La amenaza surge en medio del conflicto político por la falta de acuerdo para financiar al Departamento de Seguridad Nacional, lo que ha provocado un cierre parcial del gobierno y afectaciones en operaciones clave, especialmente en los aeropuertos.
Ante la falta de recursos, miles de agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) han continuado trabajando sin recibir salario, lo que ha derivado en ausencias laborales, escasez de personal y largas filas en diversas terminales aéreas.
En este contexto, Trump advirtió que, si no se aprueba el financiamiento, trasladará a agentes de ICE para asumir tareas de seguridad aeroportuaria, incluso con facultades para detener a migrantes indocumentados.
La propuesta representaría un cambio inusual, ya que la seguridad en aeropuertos es responsabilidad de la TSA, mientras que ICE se enfoca en la aplicación de leyes migratorias.
El anuncio ha generado preocupación entre expertos y legisladores, quienes consideran que el uso de agentes migratorios en funciones de seguridad aeroportuaria podría generar conflictos legales y operativos.
Mientras tanto, las negociaciones en el Congreso continúan sin acuerdo, lo que mantiene la incertidumbre sobre el funcionamiento de los aeropuertos y el alcance de las medidas que podría tomar el gobierno estadounidense.