La ONU alerta sobre la crisis humanitaria en Kivu Sur, mientras la población convoca una huelga general contra el avance de la coalición armada AFC/M23 y la inacción internacional.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) alertó este miércoles 05 de agosto sobre el desplazamiento forzado de 48.000 personas en la provincia oriental de Kivu Sur, República Democrática del Congo (RDC).
La alarmante escalada de hostilidades afecta de manera directa a las poblaciones de los territorios de Uvira, Fizi y Mwenga. En estas áreas de altitud media y alta del este congolés, los choques armados han dejado víctimas civiles, graves daños a la infraestructura pública e interrupciones prolongadas en las redes de telecomunicaciones y transporte terrestre.
La inestabilidad operativa y los constantes bloqueos de rutas impiden el despliegue efectivo de la asistencia humanitaria esencial y obstaculizan las evacuaciones médicas de emergencia. Según los informes del organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), desde el inicio del año, un total de 80 personas heridas por artefactos explosivos y violencia armada directa no han podido recibir atención médica oportuna a causa del cerco militar.
Ante el deterioro de las condiciones de vida, la OCHA demandó a todas las partes en conflicto el respeto riguroso al derecho internacional humanitario y la apertura inmediata de corredores seguros para auxiliar a las familias afectadas.
La situación de violencia en esta zona del continente africano se ha recrudecido tras la consolidación de la alianza político-militar AFC/M23 (Alianza Fleuve Congo), una coalición liderada por Corneille Nangaa y conformada por el grupo armado rebelde M23.
Esta facción militar, que cuenta con el rechazo de la comunidad regional, mantiene una fuerte ofensiva en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur con el objetivo explícito de avanzar hacia la capital, Kinshasa, lo que profundiza la desestabilización del país africano.
En respuesta al avance de las fuerzas insurgentes y a la inacción de los organismos internacionales, la plataforma ciudadana Nueva Sociedad Civil Congoleña convocó para hoy miércoles 5 de agosto a una jornada de protesta de «pueblo fantasma», un paro generalizado que paraliza las actividades comerciales y de transporte.
Esta iniciativa social busca presionar al Poder Ejecutivo nacional para que dote de recursos técnicos y equipamiento táctico a las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC), que hacen frente a los ataques en el frente de batalla. La movilización también denuncia el abandono sistemático de las agencias globales de protección ante las reiteradas masacres contra la población civil.
La catástrofe en la República Democrática del Congo representa uno de los dramas de desplazamiento forzado más agudos del Sur Global, alimentado históricamente por la codicia extranjera sobre los recursos minerales estratégicos de la región. Las agresiones armadas no solo destruyen la soberanía alimentaria de las comunidades rurales en Kivu. Telesur
