/ Gracias, señor presidente

  • Aquí criticar y acusar al que disiente; frente a EU, humildad y prudencia 

 

Miguel A. Rocha Valencia

¡Bravo! Ese es mi presidente, que exhiba a los abogados corruptos que solicitaron amparos para evitar que se tiren cientos de miles de millones de pesos de los mexicanos con la cancelación del Aeropuerto Internacional en Texcoco.

Que ejerza López Obrador su libertad de expresión, que llame corruptos, fifís y hasta traidores a la patria a quienes no se plieguen a sus antojos y decisiones; que los forme en paredón de Palacio Nacional para que sean acribillados, ejecutados ante la opinión pública.

Que cumpla su amenaza de exhibir a los corruptos que están tras los amparos promovidos por los abogados y aceptados por el poder Judicial.

Que acuse de corrupción o traición a los jueces que dieron entrada y otorgaron las suspensiones definitivas que obligan al gobierno a mantener “vivo” el NAICM y dar mantenimiento a las obras, cuyo avance es de 35 por ciento y no de 21 por ciento como dice el caudillo.

Que crucifique ante los medios de comunicación a los jueces que frenaron las obras no iniciadas de Santa Lucía y que acuse de corrupción a las instituciones que no le dan la razón; Mitre y Oaci deben ser condenados internacionalmente.

Que insista en hacer uso de su derecho de manifestación y llame adversario a todo aquel que disienta o reclame atropellos de la autoridad; que divida a los mexicanos entre buenos y malos, fifís y chairos.

En contra parte, que obedezca a ciegas las instrucciones de Washington, que frente al poderoso asuma actitudes de cautela o prudencia, que no le reclame.

Que acepte imposiciones incluso contra la tradición diplomática de México de parte de Donald Trump y abra la puerta a todas las inversiones aunque implique la entrega de soberanía, concesiones de explotación hotelera, transporte, explotación de la biosfera y afecte en definitiva al sector agropecuario nacional al importar todo lo que nos manden, incluyendo los desperdicios de lácteos que de aquél lado ni siquiera se permite tirar al drenaje y aquí nos venden disfrazados de yougures o quesos de mala calidad.

Por todo ello ¡Gracias señor presidente!