• Ocurrencias, iniciativas, reconsideraciones mientras el país se cae

Miguel A. Rocha Valencia

Necesita la 4T al poder económico para salir adelante. Incluso desde el exterior llegan señales muy negativas que podrían sepultar su proyecto y con ello a millones de mexicanos arrastrados a la pobreza.

Por lo pronto ya se fueron cerca de 600 mil millones de pesos con caída de seis trimestres en inversión privada y se cancelaron inversiones por 30 mil millones de dólares.

Decisiones internas del actual gobierno, reculan a presiones no sólo del poder económico nacional, sino también externo y a ello se debe más que nada, que iniciativas que “saltan” como ocurrencias deban recular y guardarse para mejores tiempos o de plano desecharlas.

De hecho, varias de esas decisiones que tocan intereses económicos, repercuten en el extranjero, como el caso de las energías renovables, los temas de investigación y desarrollo, el manejo presupuestal y la contratación de deuda, especialmente la del Banco Mundial que a pesar de ser baja, si es objeto de un seguimiento puntual en su etiquetado.

Incluso el tema sanitario, es observado desde fuera tanto por sus connotaciones con la salud como en el intercambio comercial. Es obvio que la reapertura de sectores tiene qué ver con presiones de transnacionales y el propio Pentágono de EU, igual que lo de las energías renovables, que involucra a Europa y Asia.

Por ello también se detuvo la intentona de fusionar organismos constitucionales autónomos que tienen que ver con energía y telecomunicaciones. No hay duda de ello.

Es más, a cada movimiento de la 4T, hay una reacción nacional e internacional, tanto que la calificadora y financiera JC Morgan ya le aplicó un 10.5 por ciento de caía al PIB de México y la capacidad crediticia del país ya está en entredicho.

Y es que una cosa es ahorrar para enfrentar contingencias y otra es desviar recursos a programas sociales que no resuelven el problema de fondo y se centra en la protección del empleo por la vía del apoyo a las empresas de todo tamaño.

Respecto a lo sanitario, la OMS insiste en el grave riesgo de reabrir prematuramente actividades económicas que conllevan la cercanía social y con ello el peligro de rebrotes, escaladas de contagios y muertes innecesarias.

Tal vez a ello se debe el doble discurso presidencial de quédense en casa y luego de salgan y pórtense bien, cuídense, cuando en manejo de una pandemia en todos sentidos, incluyendo el económico-financiero debe atender la salud y los procesos económicos-financieros.

La ecuación de quitar a los que tienen para darle a los que no, no funciona, sólo descapitaliza a unos y a los otros, los deja igual o peor de cómo estaban.

Así, el juego de aquimichú es el de la actual administración, con pasitos pa’ delante y otros para atrás, pero sin avances.