• La meta del ganso no es sólo la presidencia sino el Congreso federal al “costo que sea”

Miguel A. Rocha Valencia

La orden fue tajante: “hagan lo necesario, pero necesitamos ganar la mayoría calificada en el Congreso federal”. Para ello el ganso garantizó a sus esclavos disfrazados de gobernadores absoluta impunidad como la que hoy otorga a varios que le sirven fielmente como Cuitláhuac García de Veracruz, Alfonso Durazo de Sonora, Evelin Salgado de Guerrero o Rubén Rocha Moya, de Sinaloa. Uno, ejecutor de venganzas y el resto como protectores de criminales y sus “empresas”.

Todos ellos pusieron a trabajar a “sus” fiscalías coordinadas con la general de la República a cargo de “pies fríos” Alejandro Gertz Manero para integrar carpetas de investigación contra aspirantes a gobernadores, senadores y diputados federales. NO importa que en dichas indagatorias se acuse a los contendientes de hechos falsos, el caso es amagar con meterlos a la cárcel por delitos, faltas administrativas, adeudos fiscales o consumo de agua.

La persecución se iniciará cuando la oposición defina a sus aspirantes quienes ante el desaliento causado por la 4T y su mesías tienen oportunidad de ganar la elección y por ello, los van a intentar bajarse de la contienda por las buenas o las malas, incluso mediante acciones directas de criminales como ocurrió ya en Sonora, Sinaloa, Estado de México, Puebla, Guerrero, Colima o Nayarit.

De eso se trató la reunión vespertina de la semana pasada en Palacio Nacional donde además estuvieron presentes garbanceros del rábano Pablo Gómez, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda y de la secretaría del Bienestar de donde saldrán con cajas de billetes los 20 mil siervos de la Nación a comprar de manera directa los votos, amén del reparto de tarjetas de becas y pensiones con la invitación a votar por la corcholata presidencial.

No es sólo ganar la presidencia sino también la mayoría calificada del Congreso para poder realizar todas las reformas constitucionales que pavimenten la permanencia de Morena en el poder durante mucho tiempo. Se trata de allanar el camino para colonizar o acabar con las instituciones que puedan ser un dique, un contrapeso al poder omnímodo con que sueña el caudillo de Tepetitán. En esa estrategia está el poder Judicial con sus diversas instancias incluyendo la Suprema Corte de Justicia y el Tribunal Electoral del Poder Judicial.

Es decir que en la estrategia está el uso de las instituciones manipuladas por el Ejecutivo federal y los estatales como las fiscalías y tribunales de justicia, así como el dinero de los programas sociales. O sea, por las buenas o las malas porque en ello se prevé el empleo de la fuerza criminal con quienes varios gobernadores tienen pactos y llegado el momento las “armas oficiales” que hoy defienden privilegios propios antes que la ley o las garantías ciudadanas.

La escalada incluye a sectores de la iniciativa privada, empresarios a quienes como ya es costumbre se les ofrecerá oro o plomo a cambio de su cooperación y lealtad. No están ajenos los medios donde nos encontramos a personas como Dolores Padierna convertida en “brillante” articulista.

El chantaje y la compra espacios, control de sindicatos y organizaciones campesinas, especialmente aquellas que se distinguían por su agresividad y hoy se agachan ante el emperador. Es una estrategia desde el poder supremo con dinero y recursos como la amenaza y la compra de lealtades a cambio de perdones y posiciones.

Y si todo eso falla siempre estará el recurso más usado por el profeta cuatrotero: clamar fraude al fin y al cabo tiene a Guadalupe Taddei al frente del INE a quien sólo se le opondría un desgastado y mermado TEPJF a cuyo personal se pretende despojar de sus dineros y prestaciones con la desaparición de los fideicomisos.

Ni el más ingenuo creerá que el tlatoani tabasqueño va a entregar el poder y menos a la oposición: primero se muere o encabeza una asonada que hacerlo. La ley y el poder son de él y si los suelta, será sólo a quien diga, pero nunca a un “adversario” corrupto, neoliberal y emisario del pasado.

No, el ganso no va a renunciar al poder, quien crea lo contrario, está muy equivocado. Parece reiterativo el tema de hoy de este espacio y lo es porque la amenaza es real y se vienen días muy oscuros para la constitucionalidad, la democracia mexicana.