• Piden a oposición ceder tiempos y dinero para pandemia, pero el Ganso se queda con todo 

Miguel A. Rocha Valencia 

Fácil se la plantearon los de la cuarta decepción al proponer a los opositores ceder sus tiempos en radio y televisión, así como el presupuesto con miras a la justa electoral del año próximo, pero a cambio, el mesías seguirá vociferando desde el púlpito de Palacio Nacional todo el tiempo que quiera y utilizará cerca de 2.2 billones de pesos para mantener la mayoría en el Congreso federal y varias gubernaturas. 

Incluso Morena como partido, podría “renunciar” a los dos mil 195 millones que le tocan, pero a cambio quedarían los 700 mil millones de pesos presupuestales que repartirá el peje a través de programas clientelares, especialmente entre los más desposeídos y holgazanes que le están agradecidos por la dádiva. Claro no hay que olvidar el ejército de más de 18 mil promotores que cobran en el gobierno federal, lo mismo que los súper delegados y estructuras. 

A ello, se sumaría el dichosos billón y medio que según el propio tlatoani tabasqueño afirma logró “ahorrar” recolectados con empresarios a través de chantajes y cobros forzados que ni siquiera pasaron por la Tesorería, sino que engordaron la “partida secreta” lo mismo que el dinero de subastas, recuperaciones y “ahorros” o subejercicios y desde luego lo exprimido a salarios y prestaciones y despidos de la burocracia. 

De ese dinero, poco o nada se sabe, incluyendo buena parte del presupuesto final destinado a pagos de servicios de las dependencias federales y varias locales como la CDMX, que, con el pretexto de la pandemia, fueron recortados hasta en el papel de baño. 

Dirán que se gastó en pandemia, pero no es así, aun con todo el gasto, hay un subejercicio incluso en el presupuesto de salud federal y de la capital del país, mismo al cual se le deben sumar donaciones nacionales y extranjeras y que se manejarán como gasto presupuestal. 

Ni hablar de los recursos de programas sociales, del cual se aprovecharon los súper delegados y los candidatos de Morena para decir que trabajan en bien de los pobres, pero con dinero ajeno escamoteado repito al gasto público y muy señaladamente al de salud, por eso la escasez de medicamentos que ha causado muertes, entre ellas, la de mil 600 niños con cáncer, para quienes no es un consuelo la promesa de que el año próximo si habrá. Ya para qué. 

Sin embargo, en una actitud por demás demagógica, los morenos encabezados por el tal Mario Delgado y el mismo peje, piden a los opositores que cedan sus tiempos, cuando el mismo caudillo de Macuspana los devolvió a las televisoras a cambio de la cobertura que realizan de todas sus mañaneras, no tocarlo negativamente y apoyar a su administración, de la cual no hablan tampoco bien, porque nada han hecho sino destruir instituciones y hundirnos en las peores crisis de salud, violencia y economía. 

Pero además, los morenos mañosamente alardean que renunciarán a los recursos del INE que en total serán siete mil 7 mil 150 millones de pesos de los cuáles les tocan dos mil 195 millones, pero no dicen que sus rémoras “aliados”, PT y PVEM, se llevarán cerca de mil 100 millones de pesos que guardarán para sus dirigencias porque la campaña se las harán desde Palacio Nacional, donde el profeta de la 4T, no sólo golpeará a los opositores, sino como todas las mañanas intentará convencernos de que somos muy felices y tenemos al mejor gobierno, aunque la realidad le restriegue en la cara todo lo contrario. 

No debo dejar pasar que los tiempos devueltos con que el mesías tropical “compró” a televisoras y concesionarias de radio, alcanzarían 11 millones 469 anuncios de la administración federal, que, en términos de dinero, suman muchos miles de millones de pesos. Por eso afirma el caudillo que tiene bajo control a los principales medios de comunicación, pues, así como se los entregó, se los puede volver a quitar bajo la “Ley AMLO”. 

El reto equitativo sería, que Morena y aliados renunciaran a todo lo que dicen, que el presidente se circunscribiera a la Ley que él mismo reclamó, dejara mañaneras y giras. Entonces sí habría equidad. Pero como están las cosas lo único que se trasluce del desafío de los cuatreros es que sí están preocupados por la alianza opositora y la posibilidad de que pierdan la mayoría calificada de la Cámara de Diputados federal. 

En todo caso los “ahorros” de billón y medio presumidos por el ganso macuspanense reflejan el retroceso económico y el nivel de deterioro social que hay en el país.