• Se adelantó a fallo de la Suprema Corte y por eso propuso reformas a ley del sector eléctrico

Miguel A. Rocha Valencia

La verdad es que el profeta de la 4T se saldrá con la suya a pesar del “revés” de la Suprema Corte a la intentona de restringir la libre competencia en el sector eléctrico, ya que sus lacayos disfrazados de legisladores, harán lo necesario para aprobar reformas a la Ley y con ello, primero, hacer innecesaria la existencia de la Comisión Federal de Competencia Económica, dar palo a la generación de energías limpias y convertir a la CFE en un monopolio.

En la resolución de la Segunda Sala de la SCJN, cuatro ministros votaron a favor de la ponencia presentada por el ministro Luis María Aguilar, a quien la Cuarta le tiene puesto el ojo, y se evidenció la sumisión de Yasmín Esquivel, esposa del constructor favorito del mesías tropical, José María Rioboó Martín, quien votó en contra.

Con ello, los ministros declararon inválidas 22 disposiciones del acuerdo de la Secretaría de Energía del pasado 15 de mayo y por el cual se creó la llamada Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional y que controvirtió la Cofece ante la Suprema Corte debido a que con ello se favorece a la CFE y se afecta a los productores privados de energía eléctrica a partir de fuentes renovables.

El proyecto de rechazo, debió presentarse la semana pasada, pero fue el miércoles cuando se hizo, curiosamente casi paralelo a la presentación de iniciativa preferente que envió el caudillo de Macuspana al Congreso, donde muy posiblemente pase como va y con ello concretar lo que por la vía administrativa no se hizo.

Esto a pesar de las consecuencias a nivel nacional e internacional, ya que, de aplicarse esa reforma, se trataría de un auténtico embargo a la iniciativa privada por las condiciones desfavorables de competencia frente a la CFE y que seguramente costarían demandas que podrían alcanzar los 20 mil millones de dólares.

Ahí sólo se cuantifica la capacidad instalada y los beneficios no devengados por contratos que están a 15 y 20 años con lo cual se aseguró la inversión de los privados, sino, además, un golpe más a la confianza de los empresarios privados.

Esto independientemente de que el tema de energías limpias, está incluido en el T-MEC como lo reconocen en la misma Secretaría de Hacienda, con lo cual el conflicto podría escalar más allá de las fronteras y en las relaciones comerciales globales con los vecinos del norte.

Este punto no se debe desestimar porque de allá ingresaron al país más de 40 mil millones de dólares en remesas y que gracias a la dinámica de la economía estadounidense, México podría beneficiarse, porque a diferencia de nuestro país, allá si están apoyando a los empresarios con un programa inicial de 1.9 billones de dólares.

El mismo Consejo Coordinador Empresarial advirtió que de concretarse las reformas o contrarreformas, se estaría realizando una expropiación indirecta, además de que se traduciría en un inmediato aumento de precios de la energía.

Pero más allá de esos impactos inmediatos, será otro golpe a la confianza empresarial que ya de por sí no quiere meter su dinero a proyectos de un gobierno que parece ignorar que necesita de la inversión privada para sustituir la que la administración escamotea del presupuesto para destinarla a un gasto sin fondo ni producción, sus programas sociales-electorales, donde además hay una gran cantidad de corrupción.

La verdad es que la Cuarta juega con el futuro de los mexicanos de una manera irresponsable y criminal como en salud donde está programando vacunaciones sin tener los insumos, sembrando esperanzas con promesas que a lo mejor desea cumplir, pero no hace lo necesario para realizarlas.

Para colmo le pega a la economía anulando la inversión privada nacional y extranjera y colocando al país entre los de menor confianza y eficiencia. Nos ponen tache por todas partes. Si es Covid, nos exigen prueba de no portarlo si vamos al extranjero y para colocar dinero en proyectos mexicanos, cada vez cuesta más trabajo. Pero eso sí, la deuda crece a niveles históricos, así como los muertos de enfermedad y los asesinatos.