• Lanza el Ganso a sus lacayos contra el INE mientras su narcoestado se consolida 

Miguel A. Rocha Valencia

Como adelantamos, sostener a Salgado Macedonio como aspirante de Morena a Guerrero, tiene como fin iniciar una guerra definitiva contra el INE por parte del Ganso de Macuspana, quien, en sus rencores, arremete contra las pocas instituciones que no se han sometido y se lleva de corbata a médicos privados, intelectuales, medios, periodistas y quien se le resista o discrepe. Y mientras, el estado narco crece. 

También se confirma que, al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, a través de su magistrado presidente, José Luis Vargas, ya lo sometió, con la amenaza de cárcel a raíz de que, en noviembre pasado, la Unidad de Inteligencia de Hacienda, a cargo del verdugo Santiago Nieto, decidió proceder penalmente en su contra y congelar sus cuentas al detectarle gastos millonarios muy por encima de sus ingresos como servidor público. 

Se evidencia una vez más que el combate a la corrupción prometida por el Mesías de Macuspana es “te arrodillas o te encarcelo”. Esa estrategia es la que emplea contra sus “adversarios” o quien le estorba, sean políticos, empresarios, medios de comunicación, periodistas, líderes sociales, titulares de organismos autónomos y ahora se sabe, cabezas de grupos criminales. 

La ley del Ganso es simple: “cooperas o cuello”. A eso se debe que el TEPJF falle siempre contra determinaciones legalmente fundamentadas por el INE, o simplemente como en el caso del impresentable Salgado Macedonio, le rebote el expediente para que sea al Instituto que encabeza Lorenzo Córdova, el que reciba los embates de Morena que son amenazas abiertas como la del propio borrachín guerrerense que exige la desaparición del árbitro electoral. 

O del mismo presidente de Morena, Mario Delgado quien advierte al INE que debe medir las consecuencias de sus actos y acusa a sus integrantes de servir al PRIAN, cuando en realidad le hacen un favor al vetar a Salgado Macedonio quien seguramente perderá las elecciones, pero el Mesías tropical lo utiliza para golpear abiertamente al Instituto. 

El caudillo de Tepetitán busca crear una atmosfera enrarecida en torno al INE, al cual pretende destruir o someterlo a sus deseos. De ese tamaño es el temor que tiene de no obtener los votos con sus aliados para mantener mayoría calificada en la Cámara de Diputados. Por eso manda a sus lacayos a golpear y generar violencia, cubiertos de la impunidad que les otorga desde el poder.  

Así, perdona al que le es fiel como a José Luis Vargas o Emilio Lozoya, pero bajo la Ley del Ganso, encarcela a “rivales” como a Rosario Robles, por no cooperar como lo dijo la FGR, o al exsenador panista José Luis Lavalle, señalado por el protegido ex director de Pemex, pero libre por ayudar al Peje en su venganza. 

Y mientras, el país sumido en tragedia, muerte por violencia y enfermedad, cerca de 400 mil fallecimientos por Covid-19 y asesinatos mientras los cárteles del tráfico de droga, personas y armas se consolidan y obligan a niños de 6 a 11 años, de comunidades precisamente de Guerrero, a tomar las armas para defenderse de las agresiones del crimen que está posicionado en el estado protegido por autoridades, como ocurre en todo el país donde los capos son intocables incluso por las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional o la Fiscalía General de la República, donde Gertz Manero se especializó en perseguir e investigar a políticos, empresarios, medios o periodistas, pero no a narcos, igual que la UIF. 

Incluso de acuerdo con el informe sobre “Estrategia Internacional de Control de Estupefacientes 2021” realizado por el Departamento de Estado y enviado al Congreso del vecino país y citado por Anabel Hernández, se deja en claro que el actual gobierno de México no se esfuerza en combatir el narcotráfico ni el lavado de dinero. Ahí también se subraya, la creciente violencia de los grupos criminales como la masacre de policías en Michoacán, tan sólo por invadir “su territorio” en patrullaje de rutina. 

Se hace mención de la “curiosa” liberación de Ovidio Guzmán, reclamado por la DEA y fue soltado por orden directa del machuchón de Palacio Nacional. Igual se detallan las ejecuciones de criminales y personajes de la política, y se analiza “con preocupación” la política de “abrazos no balazos” del actual régimen que propicia aumento del crimen con disminución de capturas y decomisos de sustancias prohibidas, dinero, armas, precursores o destrucción de plantíos. 

Paralelamente, se afirma que, pese a la pandemia, los cárteles aumentaron su producción y tráfico de drogas especialmente la heroína, metanfetaminas y fentanilo, multiplicándose las actividades de lavado de dinero en el sistema financiero mexicano. 

Dos caras de una misma administración: por un lado, los rencores del Ganso que incluso dejan sin vacuna a personal médico privado que es la primera línea de atención y por el otro, connivencia o mano blanda contra las empresas criminales. A eso le jugamos en las próximas elecciones.