• Poco falta para que el Mesías implante un gobierno totalitario y acotar libertades

Miguel A. Rocha Valencia

Está más que cantado el régimen totalitario que está a punto de implantar el machuchón de Macuspana. También veremos de qué estamos hechos los mexicanos, incluso quienes se disfrazaron de chairos y aguantan humillaciones a cambio de la chuleta o alguna migaja de poder.

Uno de los pasos más duros además de los propinados al Poder Judicial, el sometimiento del Legislativo, destrucción de instituciones y ataque al árbitro electoral, es sin duda la obligatoriedad de entregar los datos biométricos a las telefónicas para que estas los den al gobierno de la 4T.

Con esto se implantaría el sueño de George Orwell plasmado su novela de 1949 y llevada a película: The Big Brother o el Gran Hermano en 1956. Y si bien hoy “gracias” a los avances tecnológicos, sobre todo el Internet, los habitantes del mundo somos fácilmente localizables y hasta diagnosticados acerca de nuestros gustos, aficiones, costumbres y hasta lo que comemos, pero ahora con la modalidad de entregar nuestros datos biométricos de plano, no habrá movimiento o expresión que escape a quien nos vigile.

Nuestras identidades, con todo y huellas dactilares y reticular, fisonomía, domicilios, recorridos, sitios de reunión, diálogos, gestiones, ubicación y todo lo que se relacione a nuestras vidas, privadas porque no somos entes públicos, estarán en manos de las telefonías y luego pasarán a poder del gobierno, que, con ello, tendrá un control similar a la película que comento. Una ficha tipo criminal hasta con “tocada de piano”.

No habrá intimidad ni hueco donde nos podamos esconder. Si no queremos que alguien se entere de dónde estamos, a quien visitamos o con quien hablamos, tendrá que ser dejando el celular. Los datos personales, todos, hasta los más íntimos estarán expuestos.

Si la ley APROBADA por la mayoría de Morena y sus lacayos aliados, publicada ayer domingo por el Ganso de Macuspana, solo se refiriera a personas públicas, voy de acuerdo, pero quienes nos desempeñamos en la privacidad, ¿por qué?

Esto es peor que cuando WhatsApp anunció que podría utilizar nuestros datos. Todos protestamos y hasta cambiamos de canal de comunicación, existe siempre esa posibilidad, pero con la nueva ley que entró en vigor y deberá concretarse en un máximo de dos años al cabo de los cuales, quien no cumpla con la entrega, verá cancelada su línea y no me queda claro si se aplicarán penas de multa y cárcel a usuarios o empresas renuentes.

Incluso, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes dio a conocer que no cuenta con la infraestructura para realizar un registro de esa magnitud.

Pero más allá de las cuestiones técnicas y presupuestales, está el hecho de que el gobierno nos quiere en un puño, ya no le basta con la credencial de elector, cuyo padrón guarda con discreción, por Ley el Instituto Nacional Electoral, convertido en piedra en el zapato del Mesías Tropical, empeñado en someterlo hasta con una nueva Ley.

Nos lleva el Ganso a un estado totalitario, sin libertades, con segura represión a quien disienta, con vigilancia de celulares y telecomunicaciones. Se sublima, ya no hará falta los jefes de manzana delatores de quienes piensen distinto a quien detenta el poder, el gobierno.

El tema es grave, ya que el llamado Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil no sólo contendrá el número de línea telefónica móvil sino también fecha y hora de la activación de la tarjeta SIM; nombre completo o, en su caso, denominación o razón social del usuario; nacionalidad o número de identificación oficial con fotografía y clave única de población del titular de la línea.

Además, la ficha contendrá datos biométricos del usuario; las autoridades de seguridad y procuración de justicia para el ejercicio de sus atribuciones tendrán acceso a la información contenida en el Padrón.

Y aunque dice que la información será confidencial y reservada en términos de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, de la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados y de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, el gobierno, como ya se dijo, podrá hacer uso de toda esa información.

De una vez les digo, a la 4T y su profeta, no les doy nada, por mi voluntad. Prefiero quedarme sin celular.