• Reformas ordenadas por el Ganso en Banxico y seguridad ¿A quién favorecen?

Miguel A. Rocha Valencia

Sin duda el triunfo de Joe Biden en Estados Unidos, causará cambios en México, dado que la relación de la “administración” que encabeza el mesías tropical con quien será nuevo presidente estadounidense, será diferente a la que existe con Donald Trump.

Tal vez por eso la urgencia de los cambios en leyes ordenados por el tlatoani olmeca a su feligresía del Congreso federal, cuyos integrantes sin chistar y con la lealtad ciega que exige el caudillo, se apresuraron a aprobar, generando una serie de críticas, contradicciones y hasta versiones de que tienen un destinatario ya sea en el crimen organizado o empresarios identificados con la 4T.

Lo cierto es que más allá de la discusión, están los expertos tanto financieros y en seguridad que corroboran el análisis de quienes aseguran que los cambios sí favorecen a la delincuencia, propician debilitamiento del Banco de México y hasta explicarían relaciones del caudillo de Macuspana con algunos grupos, la facilidad con que la administración de Donald Trump nos devolvió en sólo 33 días, al general Salvador Cienfuegos Zepeda y la posible repatriación de Genaro García Luna.

Ninguno de esos hechos es aislado y responden sin duda al cambio de administración en Estados Unidos. A García Luna, luego de un año, del escándalo mediático que se armó, no se le ha condenado de nada, se negocia su “colaboración”, y a Cienfuegos Zepeda, lo repatriaron a México por una orden de “lo más alto”, en un país donde los jueces suelen estar por encima de decisiones incluso presidenciales.

Y justo días después, ordena el profeta de la 4T reformar la Ley de Seguridad Nacional para regular la presencia de integrantes de agencias de investigación criminal extranjeros, sobre todo de la Drug Enforcement Administration (DEA), cuyas indagatorias llevaron a la captura de los dos exsecretarios mexicanos en territorio estadounidense. Los cambios se aprobaron en sólo dos días gracias a la lealtad ciega de los morenos en el Senado.

Fue en base a las indagatorias de la DEA que se logró la recaptura de Joaquín Guzmán Loera y de su hijo Ovidio, liberado horas después por instrucciones presidenciales a pesar de existir orden de aprehensión internacional con petición de extradición.

Ahora los agentes deberán revelar al gobierno mexicano, sus identidades y reportar todas sus acciones, compartir su información e incluso contactos con autoridades federales o estatales. O sea, podrán ser balconeados lo mismo que sus indagatorias.

Claro, el encargado de hacerlo, Ricardo Monreal, justifica que con ello se acaban 100 años de violaciones a nuestra soberanía, de acuerdo, pero agregaríamos que ahora las posibilidades de impunidad –de la cual ya gozan- los grupos criminales, será mayor. Podrán ser apapachados por el Ganso de Palacio Nacional, como lo hace.

Luego viene el tema del Banco de México, donde la lealtad a ciegas al profeta de la 4T, hasta la ignominia, despersonalización y servidumbre, se volvió a patentizar con creces incluso desmintiendo a los expertos como el propio gobernador de la institución, Alejandro Díaz de León quien afirma que la adquisición de activos en moneda extranjera tendrá consecuencias muy graves, independientemente de que las reformas ponen en riesgo de contaminación a las reservas internacionales que son un apetitoso manjar para la hambrienta Cuarta, urgida de dinero para comprar votos y lealtades.

Precisa Díaz de León que “la adquisición de los billetes y monedas extranjeros a que se refiere la iniciativa haría que el Banco de México pase de ser una entidad pública que no representa en modo alguno un riesgo de lavado de dinero, a una que quedaría clasificada de alto riesgo en dicha materia”. Habrá que preguntarle su opinión al gerente general del Banco de Pagos Internacionales, Agustín Carstens, donde se agrupan los bancos centrales de 58 países.

Esto último porque Díaz de León advierte la probabilidad de que recursos ilícitos entren a las reservas y puedan darse sanciones a nivel internacional. La reforma además viola la autonomía del Banco, pues le estaría dictando cómo debe administrar las reservas internacionales.

Hay quien señala, que incluso esta reforma no sólo puede ser útil al crimen organizado que necesita dónde blanquear sus ilícitos recursos, sino incluso a empresas “lícitas” como apuntan los subgobernadores de Banxico Jonathan Heat y Gerardo Esquivel, ambos nombrados con el visto bueno del caudillo de la Cuarta.

Incluso el primero de ellos establece que las reformas “tienen destinatario” y algunos se atreven más al señalar a las empresas de Ricardo Salinas.

Total, que más allá de la “experta” y puntual defensa que hace de la reforma su principal impulsor, Ricardo Monreal, está la voz de quienes, si saben y la verdad, nosotros les creemos más a estos. De lo que no cabe duda es que estos cambios se dieron muy apresurados, con urgencia y que como en política no existen causalidades, pues mucho hay de cierto en que ambas tienen destinatarios.