• Desde el extranjero llueven epítetos al Ganso y su gobierno al que califican de fracaso

Miguel A. Rocha Valencia

La incapacidad, rapacidad, venganzas y mentiras del Mesías tropical, trascienden fronteras y desde diversos puntos de la geografía universal, lo toman como el peor ejemplo de gobierno, agresor de la democracia y solapador del crimen.

Pero eso no importa al machuchón de Palacio Nacional, quien desde su púlpito mañanero, se lanza contra las instituciones y miente sin importarle el daño que hace al país, que no sólo pierde inversiones, empleos, personas asesinadas o fallecidas de enfermedad por negligencia, sino también el crédito internacional. La mala noticia es que se va a poner peor.

En su necedad por golpear al Instituto Nacional Electoral ya sea con sus lacayos o él en persona aunque sea delito, el profeta de la 4T se exhibe, muestra su lado más oscuro y cada vez más evidente del rencor hacia todo lo que no es él o carece, empezando por personalidad, presencia física, inteligencia, capacidad intelectual, cultura, obediencia a la Ley, para enseñarnos por el contrario, su avidez a la mentira, cinismo, odio, revancha y negación al orden constitucional.

Nos confirma a cada paso que no nos equivocamos a quienes desde hace años afirmábamos que era un peligro para el país, para los mexicanos de bien, para quienes trabajan y se esfuerzan por superarse.

Para los corruptos, nunca fue amenaza, es parte de ellos, tan es así que los cobija con el manto del poder, de “su justicia”, sin importar las violaciones a la ley, siempre y cuando se sometan y hagan lo que les ordena, hasta injuriar, acusar a otros a cambio de la gracias del Ganso.

Dice que no odia y todos los días demuestra lo contrario; que no hay persecuciones facciosas, y están en curso varias de ellas. Afirma que ya no hay ninis, porque ahora los tiene becados, pero hay 11 millones de jóvenes entre 15 y 29 años que ni estudian ni trabajan.

Se dice “diferente”, que en su régimen no hay corrupción ni impunidad y ahí está la lista que encabezan sus hermanos, nueras, hijos, colaboradores y delincuentes del crimen organizado y de cuello blanco, o ¿Qué son Ovidio Guzmán y Emilio Lozoya?

Afirma que ya pasó lo peor económicamente, que la pandemia está domada y que ya no hay masacres, cuando en realidad tardaremos años para volver donde empezó este régimen, de los 211 mil muertos por la pandemia pudieron evitarse 190 mil y, todos los días hay asesinatos; el martes “nada más” 16 en el Valle de México; los 13 policías de Aguilillas las 22 ejecuciones en Guanajuato y los que se sumen a los 75 mil que van en la actual administración.

A la precaria recuperación de 90 mil empleos, le dice crecimiento, cuando hay en el país 15 millones sin empleo y 26 millones en la informalidad que aumenta a la par de la precarización del empleo. Logró que los clasemedieros hoy se sumen al ejército de pobres que crece.

Presume el tabasqueño que Trump nos trató con respeto cuando en realidad mostró sumisión o obediencia a pesar de que nos calificó de criminales.

Dice el nuevo emperador de México que cuida del medio ambiente cuando en realidad hace todo lo contrario favoreciendo el uso de combustóleo en generadoras de luz, cancelando y obstruyendo proyectos de energías solar y eólica; destrozó los manglares de Paraíso, Tabasco para alzar la refinería de Dos Bocas y condena a la muerte a la selva yucateca con sus mil 288 enclaves arqueológicos con el Tren Maya.

Más todavía, asegura que hay avances contra la delincuencia pero los ilícitos patrimoniales como el asalto, van a la alza, en tanto organismos internacionales, incluyendo los departamentos de Estado y del Tesoro de EU, afirman en estudios que el poder de las empresas criminales aumentó con el tráfico de drogas, armas y personas. La violencia contra mujeres y feminicidios, para él no existen son un mito neoliberal de los conservadores, a pesar de que en el primer semestre del año pasado se registraron 489 asesinatos de féminas y se suman todos los días.

Su guerra declarada contra instituciones, es hoy el foco de su atención, como el INE que para muchos es un ataque a la democracia y materializa su decisión de no obedecer la ley positiva sino implantar la suya. Tan es así que el escritor y antropólogo Roger Bartra advierte que la megalomanía, concentración del poder, militarización y amenazas, muestran el rostro real de quien detenta hoy el poder Ejecutivo e intenta sojuzgar los otros dos. Le falta el INE.

Pero además, desde el extranjero lo califican  como “demagogo incompetente” que se preocupa más por elaborar manipulantes discursos huecos y sin sentido consolidando el más sucio y corrupto poder político que involucrarse por diseñar e implementar políticas que puedan abordar de manera significativa y subsanar los problemas a largo plazo para su país y sus, como él les denomina, «mascotas». Eso dice Forbes.

Dicen que es “un embaucador sin un plan, ‘un charlatán torpe’ que se destaca  por ampliar  e incluso crear los peores problemas a México, “gracias” a su terquedad e ineptitud”. Incapaz de responder a la emergencia mundial y decenas de miles de mexicanos pagan con su bienestar y vidas en tanto sumerge a su país bajo delincuenciales mafias por la desigualdad y pobreza que el mismo ha cultivado con tal de estar en el poder y ser el centro del espectáculo.

Y como eso, hay más, pero…