• En economía, empleo, salud y confianza vamos en picada pronunciada

Miguel A. Rocha Valencia

En tanto algunos siguen festejando lo que no reclamó el presidente López a Donald Trump y lo que éste no le dijo al mexicano, la debacle se acelera en el país en todos los frentes. La 4T, en los hechos, naufraga.

Y es que mientras el Banco de México advirtió “un fuerte deterioro” en la economía, con una contracción de dos dígitos para 2020, y el vocero de salud, Hugo López-Gatell de plano se sacudió de toda responsabilidad por los datos equivocados de la pandemia, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reconoce que este año, se perderán un millón 300 mil empleos.

Tales hechos, superan con mucho las expectativas porque pega incluso en la confianza de los mexicanos en el gobierno, en el futuro del país, producción, consumo y a toda la economía, pues inclusive políticas, trato a empresarios y sociedad inhiben inversión y empleo.

Así que de poco o nada sirven viajes como el de López a Washington, oportunidad desperdiciada para el desagravio que a los dos días volvió a presentarse. Claro con una agenda capada de temas centrales, sólo fue un acto protocolario. Temas torales de la dizque buena relación, quedaron al margen.

Ninguna diferencia habrá. Frente a los buenos augurios presidenciales, en la minuta de la más reciente junta del Banco de México plantea proyecciones de una contracción “de hasta dos dígitos” dado el “severo deterioro de la actividad económica”.

Dichas minutas fueron publicadas el mismo jueves, en medio de la efervescencia del “triunfo de la diplomacia mexicana” que, en resumen, fue evitar reclamar todo lo que nos debe el vecino del norte, incluyendo el tráfico de armas, que no se detendrá pues es una de las principales industrias de Estados Unidos, país que participa en un mercado mundial equivalente a los 420 mil millones de dólares anuales.

En tanto, la economía mexicana se cae a pedazos, la inseguridad y violencia dejó 36 mil homicidios en 2019, a mayo de 2020 eran ceca de 55 mil en los 18 meses de la presente administración y se siguen sumando, pretendiendo acallar esa oleada de sangre con escándalos viejos como Ayotzinapa, Duarte y Lozoya, que al final, serán viles petardos.

Tan es así que en Ayotzinapa, la verdad no cambia, ni el lugar de los hallazgos, simplemente se corrigen ubicaciones por unos cuantos metros y los asesinados, son los mismos.

Respecto al empleo, el gran consuelo es que, como magos, nos dicen que bajará el desempleo en julio y agosto, pues claro, si se reabren actividades productivas, ni modo que fuera al revés.

No obstante, el desempleo continuará, en niveles menores, pero el mismo IMSS adelanta que a los casi un millón de despedidos se sumarán por lo menos 300 mil en lo que resta del año para alcanzar una caída del 6.36 por ciento, lo cual se sumará al déficit que ya se arrastraba antes de la pandemia del 3.7 por ciento, con lo cual cerrará 2020 con un 10 por ciento de personas que perdieron su trabajo.

El deterioro en la salud y económico de acuerdo con los expertos, no se superará en meses, puede tardar años regresar al punto de partida del actual sexenio, aunque ya el daño estará hecho para millones de mexicanos empobrecidos, la pérdida de seres queridos o secuelas del COVID en la salud mental y física.